"sería un error participar". Esa fue la postura de Gavin Bazunu, citada por BBC Sport después de que se borrara de la convocatoria para el partido del domingo y la vuelta en Serbia el 4 de octubre. Antes de que Irlanda se midiera a Israel, el encuentro ya era otra cosa: un boicot, un voto de los jugadores del que se habló y una previa descafeinada que dejó el fútbol en un segundo plano.

BBC Sport informó de que los jugadores irlandeses votaron en una larga reunión en el hotel de concentración de Debrecen el sábado para cumplir con el partido. Otras informaciones apuntaron a un 14-8 a favor de jugar, pero esa cifra sigue siendo justo eso, un informe y no un recuento oficial.

Irlanda llegaba además a la noche con 0 puntos y tercera en el Grupo 3 de la Liga B, mientras que Israel era cuarto. La pelea deportiva era real, sí, pero no fue lo primero en ningún titular.

La decisión de Bazunu y la fractura reportada

La renuncia de Bazunu marcó el tono porque fue una decisión personal, directa, y no una protesta difusa en los márgenes del partido. Según BBC Sport, consideró que "sería un error participar" en ambos duelos ante Israel.

Brian Kerr le respaldó con firmeza y dijo al Daily Record: "Creo que es una decisión muy legítima por su parte [Bazunu], creo que es una decisión heroica".

La parte más delicada para el vestuario irlandés llegó después, dentro del propio grupo. BBC informó de que los jugadores votaron seguir adelante con el encuentro tras esa reunión en Debrecen. El Daily Record fue más allá y habló de un reparto 14-8 favorable a jugar.

Esa diferencia importa a la hora de leer lo sucedido. El voto fue ampliamente informado. El recuento exacto no fue confirmado por la FAI, así que debe quedarse en el terreno de dato reportado y no de hecho cerrado.

También apareció otra discusión distinta sobre quién estuvo en la reunión. Kerr afirmó al Daily Record: "Por cierto, él no estuvo en la reunión de antes, no le hablaron de la reunión ni participó en la reunión de esta mañana. Así que no estuvo involucrado en la votación".

BBC no ha confirmado ese extremo, así que la versión más sólida es más simple: Bazunu se bajó, el resto de la plantilla habría optado por cumplir con el partido y la distancia entre ambas posturas terminó convirtiéndose en la gran historia alrededor de Irlanda.

Liam Scales también apareció en parte del ruido posterior, con dudas sobre si el defensa del Celtic había sido descartado o simplemente había quedado fuera. BBC no ha dado una confirmación equivalente sobre ese punto, así que no puede afirmarse con rotundidad.

Las señales del día de partido y la respuesta de RTÉ

La escena previa dejó claro que la tensión no había bajado. BBC informó de que los jugadores de Irlanda e Israel no se dieron la mano antes del partido en Hungría. Tampoco hubo intercambio de banderines entre el capitán Dara O'Shea y el capitán israelí Manor Solomon.

Los futbolistas irlandeses llevaron brazaletes negros, con el director ejecutivo de la FAI, David Courell, explicando que se lucieron "en reconocimiento de todas las vidas perdidas en el conflicto de [Gaza]".

No conviene sobredimensionar esos detalles como si fueran una sanción formal o un castigo coordinado. Fueron gestos visibles en una noche cargada de política, y marcaron la forma en que se consumió el partido.

RTÉ también ajustó su enfoque. En un comunicado citado por el Independent, la cadena dijo: "RTÉ cumplirá con sus obligaciones contractuales para retransmitir los dos partidos de la Nations League de la UEFA entre Irlanda e Israel. El arreglo de la retransmisión para los dos encuentros será el siguiente:"

Y añadió: "Estos arreglos reflejan la decisión de RTÉ de cumplir con sus obligaciones contractuales de retransmisión, al tiempo que limita la producción adicional y la actividad comercial asociada a los partidos".

Fue un intento bastante claro de reconocer la sensibilidad del encuentro sin dejar de emitirlo. Cadena, jugadores y federación acabaron en un punto parecido: cumplir con el partido, pero despojarlo de buena parte de la puesta en escena habitual.

Irlanda solo ha encajado 1 gol en el grupo hasta ahora e Israel ya ha recibido 3, pero esta no fue una noche marcada primero por la táctica o la forma. La salida de Bazunu, el voto reportado en Debrecen y la renuncia a los rituales normales de la previa se encargaron de ello, y la vuelta está fijada para el 4 de octubre en Serbia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Gavin Bazunu rechazó jugar contra Israel con Irlanda?

Bazunu se borró de la convocatoria porque, según citó BBC Sport, consideró que "sería un error participar" en el partido del domingo y en la vuelta en Serbia el 4 de octubre. Su decisión se convirtió en el gran foco del duelo, por delante del fútbol.

¿Votaron los jugadores de Irlanda para jugar contra Israel?

BBC Sport informó de que los jugadores de Irlanda votaron en una larga reunión en el hotel de concentración de Debrecen el sábado para cumplir con el partido. Otras informaciones apuntaron a un 14-8 a favor de jugar, pero ese recuento no fue confirmado por la federación.

¿Por qué no hubo saludo antes de Irlanda contra Israel?

Los jugadores no se dieron la mano antes del choque de Nations League en Hungría, y tampoco hubo intercambio de banderines entre los capitanes. Los futbolistas irlandeses llevaron brazaletes negros, que David Courell explicó como un gesto "en reconocimiento de todas las vidas perdidas en el conflicto de [Gaza]".

¿Redució RTÉ la cobertura del partido Irlanda contra Israel?

RTÉ dijo que cumpliría con sus obligaciones contractuales para retransmitir los dos partidos de Nations League entre Irlanda e Israel. Además, señaló que limitaría la producción adicional y la actividad comercial vinculadas a los encuentros.

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