La victoria del Arsenal en casa del West Ham estuvo marcada menos por el gol decisivo que por la decisión de Mikel Arteta de retrasar a Declan Rice al lateral derecho durante 25 minutos. Ben White se retiró lesionado en el minuto 28, Declan Rice ya había jugado 90 minutos ahí en el 2-1 del Arsenal ante el Brighton en diciembre, y esta vez el cambio desató críticas muy duras antes de que David Raya y Martin Ødegaard pusieran orden en el conjunto.

Por qué el dibujo empezó a tambalearse

Gary Neville no escondió su opinión cuando el Arsenal perdió parte del control. “El centro del campo del Arsenal está ahora abierto y la derecha no está bien protegida”, dijo, mientras Jamie Redknapp calificaba la maniobra como “uno de los mayores errores que podrías ver cometer a un entrenador en un momento tan importante”.

Aquella crítica no era solo ruido desde la cabina. Arteta tuvo que reaccionar con rapidez en cuanto White se marchó, y Declan Rice siguió en el lateral derecho hasta el descanso, momento en el que entró Cristhian Mosquera y Rice regresó al centro del campo. Neville añadió después que fue “una decisión realmente, realmente mala”, y apuntó que Arteta la corrigió 15 minutos más tarde.

Hay un pequeño debate sobre el momento exacto del cambio, porque la cronología del partido muestra que White se marchó en el minuto 28 y que Rice volvió al centro del campo después del descanso. Lo importante, en lo puramente futbolístico, es que el experimento duró lo suficiente como para dejar al Arsenal menos firme en la medular de lo que estaba antes de la lesión.

Raya, Ødegaard y la reacción

El rescate llegó de las botas de los que sí podían arreglar el problema sobre el césped. David Raya firmó 3 paradas y acabó con un 7,2 de valoración, en sintonía con la frase de Neville: “Es el abrazo que se merece”. Era una reacción a la intervención del guardameta, no un aval al movimiento táctico.

Martin Ødegaard reapareció desde el banquillo y dio 1 asistencia en solo 33 minutos, mientras Leandro Trossard marcó el tanto de la victoria y fue el jugador mejor valorado del Arsenal con un 7,9. Arteta dijo que “sentí de verdad que teníamos que meter a dos centrocampistas ofensivos en ese momento para generar todo tipo de problemas y amenazas y, gracias a Dios, funcionó”.

Eso es lo que hay que dejar claro. La decisión de Arteta no decidió el partido por sí sola, y la respuesta final fue clave. Pero el motivo por el que el Arsenal necesitó esa reacción fue, precisamente, haber empujado a Declan Rice al lateral derecho en primer lugar, antes de que la estructura se corrigiera y el encuentro volviera a asentarse.

Cifras del partido

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →