Los mandos policiales en Escocia están empujando el reconocimiento facial en directo como respuesta al desorden en el fútbol, después de que Craig Naylor utilizara su informe anual para pedir esa tecnología, junto con drones, para ayudar a atajar los problemas en torno a los partidos. Vinculó la propuesta a los altercados entre aficionados de Celtic y Rangers en Ibrox el pasado marzo. Police Scotland asegura que la tecnología no ha sido utilizada nunca por el cuerpo, y la consulta pública sobre su despliegue sigue en marcha.
El caso de la policía
El argumento de Naylor no se limita a un solo día negro. Aseguró que una situación así «no puede seguir tolerándose» y pidió órdenes de prohibición más estrictas, límites al número de aficionados autorizados a acudir a los partidos y tecnología moderna, como el reconocimiento facial, para impedir la entrada de personas vetadas.
El asistente del jefe de policía de Police Scotland, Tim Mairs, respaldó el principio de ese enfoque y afirmó: «Tenemos la obligación de usar nuevas tecnologías para proteger a nuestras comunidades». También señaló que la nueva tecnología puede ofrecer «oportunidades transformadoras» para la policía moderna a través de las investigaciones y la identificación.
El contexto futbolístico ayuda a entender por qué el asunto se está apretando con tanta fuerza. El último duelo liguero del Old Firm terminó 2-2, y los últimos cinco enfrentamientos suministrados entre Celtic y Rangers quedan repartidos en dos victorias para cada uno, con un empate. Esos partidos siguen siendo de alto riesgo porque los márgenes son mínimos y la tensión en la grada nunca anda lejos del debate.
La reacción contra el reconocimiento facial en directo
La crítica no ha tardado en llegar. Amnistía Internacional Reino Unido calificó el reconocimiento facial como «una herramienta de vigilancia peligrosa y discriminatoria» y sostuvo que debería ser retirada, no extendida aún más por todo el Reino Unido.
Paul Goodwin, de la Scottish Football Supporters Association, siguió otro camino y pidió a las autoridades que se centren en una cooperación más profunda con los grupos de aficionados locales y los clubes, en lugar de ampliar la vigilancia en los estadios. Esa postura pesará entre unos seguidores que ya creen que la policía en el fútbol se inclina demasiado hacia la restricción.
También existe una disputa sobre cuántas detenciones se produjeron tras los disturbios de marzo en Ibrox. Un recuento elevó la cifra a 37 arrestos, mientras que la información de la BBC habló de 14 detenciones en el centro de Glasgow más tarde aquel día. Esas cifras se refieren a partes distintas de la respuesta policial global, no a un único total.
Police Scotland todavía no ha utilizado el reconocimiento facial en directo, así que el debate sigue girando sobre lo que debe pasar a continuación. Naylor quiere que la discusión pase de la consulta a la acción, pero el periodo de consulta sigue abierto y la contestación ya está encima de la mesa.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →


