El último día de Manchester City para Pep Guardiola terminó con una derrota por 2-1 ante Aston Villa, pero ése no fue el verdadero tema de la tarde. Bernardo Silva estaba entre lágrimas en el túnel, sujetando la mano de su hija antes de salir por última vez, y la recién estrenada Tribuna Norte había sido rebautizada como la Pep Guardiola Stand para la ocasión.
El propio partido fue el encuentro 593 y el último de Guardiola al frente del Manchester City. También fue la despedida del club a un técnico que allí levantó 20 trofeos, y una entrada récord en el Etihad de más de 60.000 espectadores dio a la jornada un aire de homenaje desde el primer minuto.
Por qué el resultado pasó rápidamente a segundo plano
Aston Villa hizo lo suficiente para llevarse los tres puntos. Ollie Watkins marcó los dos goles en el triunfo por 2-1, mientras que el tanto del empate de Phil Foden en el 90 quedó anulado por fuera de juego.
Eso pesaba en el marcador, claro, pero la emoción por la marcha de Guardiola se llevó por delante cualquier otra lectura. El momento de Bernardo Silva en el túnel fue la imagen más impactante, y encajó mejor con el tono de la tarde que lo que se vio sobre el césped.
La salida de Guardiola se ha contado de formas algo distintas según la fuente, con una de ellas describiéndolo como su partido 593 y otra refiriéndose a su adiós tras 10 temporadas. La redacción exacta cambia, pero el fondo no: éste fue su último encuentro al mando, y el Manchester City lo trató como una despedida a la altura de la leyenda.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →




