Djed Spence ya ha acordado las condiciones personales con el Inter, pero la operación sigue encallada por el precio. El conjunto neroazzurro ha presentado una oferta formal de 30 millones de euros por el defensa del Tottenham, mientras que el Tottenham quiere al menos 35 millones de euros más variables. Queda, pues, una diferencia clara para que ambos clubes la resuelvan, aunque la parte del jugador parece ya cerrada.
La brecha económica entre los clubes
La clave está en la magnitud del primer movimiento. La propuesta inicial del Inter es de 30 millones de euros y el precio de salida del Tottenham es de al menos 35 millones de euros. Son 5 millones de diferencia antes siquiera de entrar en las variables, y por eso las conversaciones siguen vivas en lugar de caminar hacia un anuncio definitivo.
Ha habido cierta variación en la valoración del Tottenham, con algún informe que sitúa la primera cifra más cerca de 45 millones de euros, pero la línea general es la misma: el Tottenham no va a regalar a nadie. Bryan King calificó a Spence, a su manera, como “un gran fichaje”, y añadió: “Menudo jugador para traer”.
Por qué el Inter aprieta ahora
La otra parte del asunto es la posición del propio Spence. Ha aceptado las condiciones personales con el Inter de Milán, así que el jugador no está bloqueando la operación. Fabrizio Romano informó de que Spence había dado el sí tras la oferta formal del Inter, que suele ser el paso que los clubes quieren alcanzar antes de apretar de verdad en la negociación económica.
Spence solo ha disputado 8 partidos de Premier League esta temporada y tiene contrato hasta 2029. Eso le da fuerza al Tottenham, pero también explica por qué siquiera se está hablando de una venta. Para el Inter, es un intento limpio de hacerse con una opción para la banda derecha sin alargar demasiado el culebrón.
El club italiano también lo ve como el relevo de Denzel Dumfries, lo que da a la puja una razón futbolística además de económica. El perfil de Spence, con su velocidad y movilidad, encaja para esa carrera. David Seaman dijo: “Su velocidad da miedo”, después de señalar lo rápido que se está acostumbrando al rol.
La postura del Tottenham sigue siendo la más difícil de mover. Han incorporado a Andy Robertson, Marcos Senesi y Jan Paul van Hecke, y Pedro Porro ha firmado un nuevo contrato a largo plazo. El panorama en la banda derecha está más que cargado, pero eso todavía no ha ablandado el precio.
Por ahora, el traspaso está exactamente donde suelen quedar las mejores operaciones: con el jugador de acuerdo y los clubes todavía regateando. El Inter ha hecho el primer movimiento, el Tottenham ha marcado el listón y la siguiente jugada es ver si alguno cede en el pulso de 30 a 35 millones de euros.
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