Más de 8.000 aficionados viajarán con SV Elversberg para medirse al Borussia Dortmund, desde un municipio de apenas 13.000 habitantes. Vincent Wagner ha descrito el desplazamiento como un esfuerzo de toda la comunidad, y Cole Campbell sostiene que la presión del equipo y su hambre explican por qué el club ha crecido hasta vivir una cita de este calibre. El partido, Borussia Dortmund vs SV Elversberg, se juega el sábado a las 15:30 y se verá en Sky.

El juego de presión del Elversberg

El caso de Campbell se apoya en lo que hace Elversberg sin balón. En declaraciones a bundesliga.com, afirmó: "Creo que todo va en el fútbol que practicamos y en la presión alta que ejercemos, que pone a muchísimos equipos contra las cuerdas. Intentamos dar el 100 por ciento en la presión y en ataque, y creo que hasta ahora hemos sido un éxito en eso." Esa lectura encaja con la descripción de Wagner, que define al conjunto como "valiente, atractivo, ofensivo y, al mismo tiempo, sólido atrás".

Los números respaldan la idea. El Elversberg ha marcado 16 goles ligueros esta temporada, y 9 de ellos han llegado en la primera parte. También firmó tres tantos antes del descanso en la victoria por 4-1 ante el Mainz, y repitió la fórmula frente al Augsburg, una señal bastante clara de que sus arranques fulgurantes no son flor de un día. Campbell, además, ya tiene suficiente recorrido como para hablar con autoridad: suma 7 apariciones en la Bundesliga y 302 minutos hasta el momento.

El otro gran foco está en la afición visitante. Wagner dijo, en declaraciones traducidas del alemán por SPORT1, "¡Viva, toda la comunidad está ahí! Ese es el nuevo lema que se canta." El Elversberg también está pulverizando su propio récord de desplazamientos, lo que deja claro hasta qué punto su hinchada ha viajado con el equipo. El sábado, el escenario será el del Dortmund. El Elversberg intentará apropiárselo desde el primer pitido, presionando arriba sin un respiro.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →