"Tuvimos suerte", soltó Thomas Tuchel a BBC Sport después de que Inglaterra derrotara a Noruega por 2-1 en la prórroga de los cuartos de final del Mundial. Lo normal habría sido quedarse ahí y celebrar el billete a semifinales. Pero el alemán hizo justo lo contrario: señaló un juego desordenado y pobre a nivel técnico, mientras Jude Bellingham ofrecía al instante una lectura bien distinta tras decidir él solito la eliminatoria.

La división está en la clave del Noruega vs Inglaterra. Inglaterra sigue adelante, sí, pero el pospartido no olió a satisfacción limpia. Se abrió un debate de fondo: si este fue el tipo de triunfo feo que necesitan los equipos grandes en un torneo o, por el contrario, una advertencia de que Inglaterra se está complicando la vida más de la cuenta.

La crítica de Tuchel y la respuesta de Bellingham

Tuchel no se mordió la lengua. Dijo: "Tuvimos suerte. Nos complicamos la vida muchísimo, muchísimo. El resultado es fantástico. Estamos en semifinales. Es increíble, pero no estoy contento con el rendimiento, en todos los sentidos. Nos hicimos daño con la forma en que jugamos y cómo jugamos: desordenados, con muchos errores técnicos, ni lo bastante rápidos ni lo bastante constantes".

Es una revisión pública más dura de lo habitual tras un triunfo en una eliminatoria para Inglaterra, y además cayó con más fuerza porque Bellingham acababa de marcar dos goles en un partido que se fue hasta los 122 minutos, incluido el tanto ganador en el 93'. Su nivel individual ya cuesta discutirlo. Suma 6 goles en 6 partidos del Mundial, y su 8,5 de valoración ante Noruega fue el mejor del terreno de juego.

La respuesta de Bellingham no fue irrespetuosa, pero sí un claro matiz al técnico. Lo explicó a BBC Sport: "Quizá él [Tuchel] no sabe lo que es jugar en esas condiciones contra Erling Haaland, Martin Ødegaard, Antonio Nusa y Alexander Sorloth. No son un rival fácil. No puedes ganar cada partido tocando el balón y dando 1.000 pases; a veces hay que ganar en el barro, y hoy lo hicimos".

Esa visión tendrá respaldo dentro del vestuario. Noruega fue mejor durante muchos tramos, y Bellingham tenía razón al señalar la calidad del otro lado. Cuando un equipo cuenta con Haaland y Ødegaard, y el partido se convierte en un pulso físico, abierto y tenso, el control nunca está garantizado. Inglaterra, aun así, encontró el camino.

Con todo, la queja de Tuchel resulta más fácil de comprar que la réplica de Bellingham. Ganar en el barro está bien. Jugar suelto durante demasiados minutos es otro cantar. Inglaterra tenía calidad de sobra sobre el césped, con Bellingham acompañado por futbolistas como Declan Rice y Noni Madueke, como para esperar una posesión más limpia y mejores decisiones de las que ofreció.

Las quejas de Noruega no desaparecen

La frustración de Noruega no hizo sino añadir gasolina a la tensión del resultado. Su gran enfado se centró en el empate de Inglaterra en el tiempo añadido del primer tiempo, cuando Solbakken sugirió que el balón había caído de forma extraña y quizá había tocado la Spidercam.

Lo explicó al Mirror: "El balón cae recto desde el cielo. Vi otra cosa justo entonces, así que yo tampoco sé qué pasó. Creo que está bastante claro que sí ocurrió y, la verdad, fue algo muy raro".

La versión de la FIFA fue distinta. El organismo explicó que el sensor del Connected Ball no mostró ningún pico antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2. Eso no zanja la discusión visual para todo el mundo, pero sí descarta cualquier afirmación de que el contacto quedara acreditado por la tecnología del partido.

Noruega también se enfadó por el gol anulado a Torbjørn Heggem en el minuto 55 por una falta sobre Elliot Anderson. Andreas Schjelderup dijo al Mirror: "No creo que el gol del 2-1 debiera haberse anulado. Si eso es falta, entonces se pueden pitar muchas faltas durante un partido de fútbol. Es una falta muy suave y, la verdad, siento que nos han robado un poco".

Esos dos episodios bastan para que Noruega se sienta perjudicada, sobre todo en un encuentro que perdió por 1-2 tras la prórroga. Los dos goles de Inglaterra llegaron en los minutos 45+2 y 93, así que los momentos calientes quedaron pegados directamente al marcador.

El momento de Bellingham y la gran preocupación de Inglaterra

El escudo de club de Bellingham, Real Madrid, ya dice mucho sobre su estatus, pero su forma en este torneo dice todavía más. 6 goles en 6 partidos son producción de élite, e Inglaterra se está agarrando a él con uñas y dientes. Ante Noruega fue el salvador y, al mismo tiempo, la razón por la que el pospartido pudo convertirse en un debate incluso desde una posición ganadora.

Ahí es donde encaja la frustración de Tuchel. Inglaterra tiene a un jugador en este estado de forma y, aun así, dejó que unos cuartos de final se convirtieran en un lío, en una fuente de polémica y en un frente abierto al debate. La mentalidad de Bellingham merece aplauso, y su argumento sobre las condiciones también es razonable. La lectura más fuerte sigue siendo la de Tuchel: Inglaterra pasó porque su mejor futbolista la sostuvo de la mano, no porque el rendimiento general fuese lo bastante bueno.

Inglaterra está en semifinales, y Bellingham llega a la penúltima ronda con 6 goles en 6 partidos tras resolver los cuartos en el 93'.

Preguntas frecuentes

¿Por qué criticó Thomas Tuchel a Inglaterra tras ganar a Noruega?

Tuchel dijo que Inglaterra tuvo suerte y que se complicó la vida en exceso en el cuarto de final. Describió el partido como flojo, con demasiados errores técnicos, y aseguró que el conjunto no estuvo ni rápido ni continuo, pese a colarse en semifinales.

¿Qué dijo Jude Bellingham sobre el triunfo de Inglaterra ante Noruega?

Bellingham salió al paso de las críticas de Tuchel y defendió que había que respetar las condiciones y al rival. Afirmó que no siempre se pueden dar 1.000 pases y que, a veces, toca ganar en la pelea. Marcó dos goles, incluido el tanto decisivo en el minuto 93.

¿Estuvo afectado el empate de Inglaterra ante Noruega por la Spidercam?

Noruega creyó que el balón pudo tocar la Spidercam antes del empate de Inglaterra, y Stale Solbakken dijo que la jugada parecía extraña. La FIFA señaló que el sensor del Connected Ball no mostró ningún pico antes del gol en el 45+2, así que no hubo pruebas tecnológicas de contacto.

¿Anuló Inglaterra un gol a Noruega?

Sí. Torbjørn Heggem vio cómo le anulaban un gol en el minuto 55 por falta sobre Elliot Anderson. En Noruega no gustó nada la decisión, y Andreas Schjelderup la calificó de falta muy leve, diciendo además que se sintió robado.

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