Hansi Flick no picó cuando le preguntaron por el futuro de Ferran Torres tras una puesta en escena de pretemporada en Udine. Preguntado de forma directa por un posible cambio a la Ligue 1, respondió: "Respeto las vacaciones de los jugadores y no tengo información". Esa es la línea más limpia de una historia que, por ahora, sigue dependiendo de informaciones y no de un acuerdo cerrado.
La negativa de Flick a entrar al trapo
Las demás declaraciones del técnico fueron igual de prudentes. "Siempre hablamos de mejorar e incorporar a los jugadores que necesitamos, pero debemos estar tranquilos", dijo Flick. "Muchos futbolistas llegan esta semana; es una pretemporada atípica y extraña. Hay que respetar las vacaciones de los jugadores, y esta pretemporada no es normal. Tendremos que gestionarlo hasta el parón internacional; hasta entonces, no estaremos al 100%".
También le preguntaron por Ronald Araújo, y la respuesta siguió la misma senda de cautela. "Ronald es un gran chico y un futbolista fantástico. Tiene fuerza y velocidad, y también con el balón", señaló Flick. No hubo ni rastro de presión pública sobre Torres, ni tampoco intento alguno de confirmar el ruido que rodea a Paris Saint Germain.
El precio del Barça y el próximo paso del PSG
Aquí es donde la historia se pone más seria. Barcelona exige un mínimo de 65 millones de euros por Torres, mientras múltiples informaciones apuntan a que le queda un año de contrato. Otras versiones han situado la cifra en torno a los 50 millones de euros, pero esa cantidad queda por debajo de la línea marcada por el club y debe entenderse como algo distinto de su exigencia oficial.
Las últimas informaciones sobre el mercado también sugieren que el PSG y el entorno de Torres ya han hablado de las condiciones personales, mientras Fabrizio Romano asegura que el Barcelona espera una primera oferta oficial de París en breve. Eso deja la operación justo donde suelen quedarse este tipo de casos durante un tiempo: interés, precio y tiempos, todavía sin encajar del todo.
El tono de Flick encaja con ese momento. No está vendiendo la salida, pero tampoco la está frenando. Simplemente se niega a añadir nada que pueda empujarla hacia delante.
En el plano deportivo, el Barcelona sigue esperando que Torres vuelva a los entrenamientos el miércoles, 12 de agosto, y el siguiente partido oficial del PSG figura también el 12 de agosto de 2026 ante el Aston Villa, en la Supercopa de la UEFA. El papeleo aún no ha alcanzado al runrún.
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