Gary Allen asegura que el reencuentro con sus compañeros aficionados del Stourbridge Wolves fue “totalmente abrumador”. Volvía a orbitar en torno a un Mundial 40 años después del viaje de 1986 que lo llevó a México junto a un grupo de seguidores de Stourbridge, antes de establecerse más tarde en Estados Unidos. Esta vez, estuvo en el vibrante triunfo de Inglaterra por 10 contra 11 ante México en el estadio Azteca.
El reencuentro y el viejo vínculo de los Wolves
Las palabras de Allen son la mejor pista para entender por qué esta historia ha trascendido el típico viaje futbolero. “Mucha cerveza, muchas historias”, dijo del reencuentro, y la frase encaja con una reunión que tenía muchísimo más que nostalgia.
El viaje de 1986 ya forma parte de una historia más amplia del Black Country. Gary Allen fue uno de los hinchas del Stourbridge que viajaron a México para aquel Mundial, y parte de ese grupo acabó asentándose después en Estados Unidos. Cuatro décadas más tarde, la misma red lo ha devuelto al centro de la conversación mundialista, con la pieza de la BBC señalando que está grabando con la FIFA para un documental de Disney llamado Chasing the Dream.
También espera que una obra de teatro sobre la historia del Black Country se estrene en Wolverhampton antes de iniciar una gira, con la vista puesta en el próximo septiembre. “Básicamente trata sobre el Black Country, lo que nos ocurrió y cómo seguimos adelante”, explicó.
Por qué la historia de 1986 sigue resonando
La reacción del propio Allen fue la señal más clara de que esto va mucho más allá de un simple recuerdo. “Se ha vuelto una locura, la verdad. No esperaba que fuera así. Quiero decir, totalmente abrumador”, aseguró.
Aun así, el hilo futbolístico sigue siendo importante, porque Allen conectó el torneo de entonces con el actual de una forma que solo puede hacer alguien que estuvo en ambos. “Teníais a Maradona contra Gary Lineker; ahora tenéis a Messi contra Harry Kane, así que es bastante guay, pero con un estilo de juego totalmente distinto”, comentó.
La comparación funciona porque nace de la experiencia, no de la teoría. Estuvo allí en 1986, volvió al Azteca el domingo, y la distancia entre ambos Mundiales ya forma parte del atractivo. El peso de los nombres modernos queda claro también: Lionel Messi suma una valoración de 9,26 en 5 partidos, mientras que Harry Kane firma un 7,55 en 5 partidos. Inglaterra acabó líder del Grupo L con 7 puntos y un balance invicto de 2-1-0.
Para Allen, sin embargo, la gran cuestión sigue siendo la humana. El viaje de 1986 cambió el lugar en el que terminaron viviendo algunos de aquellos aficionados, y este último reencuentro ha vuelto a poner toda esa historia sobre la mesa, en México y en Wolverhampton.
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