"Tras la detención, cuando me dijeron que la primera vista sería en mayo, me di cuenta enseguida de que no iba a salir tan pronto", aseguró Jay Emmanuel-Thomas a A Bola, en unas declaraciones traducidas del portugués. Pidió la libertad bajo fianza, pero la solicitud fue rechazada. En junio de 2025 recibió una condena de cuatro años de prisión después de terminar confesando su implicación en el caso de tráfico.

Las condiciones en prisión y el encierro

Emmanuel-Thomas explicó que la parte más dura fue la rutina en sí. "Antes de empezar a trabajar, pasaba 22 horas al día encerrado en la celda", relató, al describir un espacio más estrecho que la envergadura de sus brazos extendidos, con otro preso en la litera inferior, junto al retrete y el lavabo.

Señaló también que el televisor debía tener 32 canales, pero solo funcionaban siete. El antiguo Arsenal canterano contó además que pasó alrededor de ocho meses y medio en prisión preventiva antes de conocer el veredicto definitivo.

La carga mental

Las condiciones de la cárcel fueron una parte del castigo, pero la espera también le pesó. "Si no eres capaz de mantener la concentración y de dejar que los pensamientos vaguen, la mente empieza a jugar contigo y te encuentras pensando sin parar en lo que puede pasar", aseguró.

Ese relato llega después de su detención en septiembre de 2024 en el aeropuerto de Stansted, cuando las autoridades británicas incautaron unos 60 kilos de cannabis repartidos en cuatro maletas distintas que habían llegado desde Bangkok, en Tailandia. Un recordatorio contundente de que, en su caso, el castigo empezó mucho antes de que se dictara la sentencia.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →