Malaga está de vuelta en La Liga, pero la historia de verdad está en cómo ha llegado hasta ahí. El ascenso lo empujaron los canteranos, los jugadores de la tierra y Juan Francisco Funes, un exprofesor que nunca había jugado ni entrenado al fútbol profesional antes de tomar las riendas. Los 25 goles de Chupe le dieron al impulso verdadero colmillo, y el Málaga encadenó seis victorias consecutivas después de que Funes arrancara con un triunfo y dos empates.

Funes y el núcleo de la cantera

El pasado de Funes hace que la racha resulte todavía más extraña. Llegó sin una carrera previa como futbolista o técnico profesional, y aun así el vestuario se enganchó de inmediato a lo que pedía. Juanje Fernández, de Radio Marca, dijo: "Ya conocía desde el principio sus virtudes, sus defectos y sus personalidades. No hubo prácticamente periodo de adaptación, así que arrancaron como un tiro."

Eso encajó con el fútbol que estaba jugando el Málaga. Matt Harrison, abonado del club y podcaster, señaló: "Esa forma de jugar, unida a los futbolistas de la casa, fue un cóctel perfecto que encendió a la afición."

Los 25 goles de Chupe fueron el producto más visible, pero el empujón de verdad vino de la estructura de la plantilla y de la rapidez de la respuesta alrededor del club. Este fue un ascenso construido por jugadores que ya sentían el escudo, no por un gran reseteo desde fuera.

La ciudad y las viejas cicatrices

La celebración importó porque el Málaga ya había vivido justo lo contrario. Matt Harrison recordó el último partido en Segunda frente al Ibiza, cuando ambos equipos ya estaban descendidos: "Era como un funeral." Después de la final del play-off contra el Gimnàstic Tarragona, Antonio Cordero marcó en la prórroga para sellar el ascenso, y Harrison dijo: "La ciudad estalló con el regreso a Segunda."

La historia reciente del club explica por qué el sentimiento fue tan profundo. El 9 de abril de 2013, el Málaga ganaba 2-1 al Borussia Dortmund antes de encajar dos goles en el tiempo añadido. El conjunto malacitano terminó después hundiéndose por las categorías, y hasta la tercera división española recibe el apodo de el pozo, o "el pozo", porque salir de ahí cuesta una barbaridad.

La caída no fue solo deportiva. Se emitieron órdenes europeas e internacionales de detención contra Sheikh Al-Thani y sus tres hijos, y la fiscalía pedía penas de prisión que sumaban 14,5 años. Con ese contexto, el ascenso a La Liga se parece menos a un regreso ordenado y más a un club volviéndose a levantar pieza a pieza.

El primer partido de liga confirmado del Málaga tras el regreso será en casa ante el Deportivo La Coruña el 24 de agosto, una prueba de nivel en toda regla para comprobar si este bloque reconstruido puede llevar la misma energía al nuevo curso.

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