La última noche de Pep Guardiola en el Etihad acabó con Ollie Watkins llevándose todos los focos. El Aston Villa ganó 2-1, Watkins firmó 2 goles y el ambiente en torno al Manchester City pasó de la ceremonia a la frustración antes del pitido final.

Watkins decidió el partido lo bastante pronto como para apagar la fiesta

El primer gol llegó en el minuto 47, el segundo en el 61, y ambos tuvieron el mismo efecto: Manchester City iba a remolque mientras Aston Villa mantenía la cabeza fría. Sky Sports describió el segundo como “una muestra especialmente impresionante de técnica y sangre fría”, y no iba desencaminado. Esto no fue un zarpazo feo ni un triunfo afortunado; fue Ollie Watkins resolviendo un partido grande con una limpieza rotunda.

Los números lo respaldan. Watkins recibió una valoración de 9.3, marcó los 2 goles del Villa y cerró la temporada con 16 goles en la Premier League. Un botín de final de curso de los que dejan huella, y más todavía en un encuentro cargado de ruido alrededor.

Phil Foden amenazó durante unos instantes con rescatar la noche cuando encontró el empate en los compases finales, pero el VAR lo anuló por fuera de juego en el minuto 90. Eso dejó la despedida del Manchester City en derrota, no en un cierre limpio.

La despedida de Guardiola iba a ser la gran historia, hasta que el fútbol se impuso

Este era el último partido de Pep Guardiola con el Manchester City, su encuentro 593 al frente del banquillo tras 10 años al mando. The Standard resumió el desenlace con bastante puntería: “no pudo despedirse con una última victoria mientras su glorioso reinado en el Manchester City terminaba con derrota ante el Aston Villa”. Y esa es la realidad, aunque la cita estuviera cargada de mucho más que 3 puntos.

También hubo homenajes muy emotivos a Bernardo Silva y John Stones en sus últimas apariciones con el club, con ambos jugadores marchándose entre lágrimas tras el pasillo de honor de los dos equipos. Fue de esas escenas que hacen que el marcador parezca secundario —salvo que Watkins se encargó de que nunca llegara a serlo del todo.

Eso es lo que se llevará el Aston Villa. Fueron al Etihad, aguantaron el peso emocional de la despedida y se marcharon con una victoria ganada en el césped, no en el guion sentimental que rodeaba la noche. La despedida de Guardiola iba de marcha. Watkins se encargó de que el resultado hablara de final y no de ceremonia.

El propio Guardiola se marcha del club con 20 títulos conquistados, un botín histórico que subraya la magnitud de una etapa irrepetible.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 7 medios. Cómo trabajamos →