"El señor Marinakis no está implicado en extorsión, amaños, tráfico de drogas ni corrupción", dijo Evangelos Marinakis en la redacción que está en el centro de su caso, según citó BBC Sport. El propietario del Nottingham Forest ha dado ahora un paso más y ha llevado la disputa mucho más allá de un mal día de partido. Sus abogados presentaron el lunes una demanda por difamación en el High Court contra el Crystal Palace, después de que una pancarta exhibida durante el 1-1 del pasado agosto convirtiera una bronca de grada en una batalla judicial.

En la pancarta aparecía Marinakis apuntando con una pistola a la cabeza de Morgan Gibbs-White. Esa imagen, junto con las acusaciones repetidas en el texto inferior, es ahora el corazón de la demanda. El Palace ya había sido sancionado por la FA, pero la vía judicial eleva la dimensión del conflicto.

La demanda ante el High Court

Aquí está la gran novedad. El partido original terminó en empate de Premier League en Selhurst Park, tenso de por sí, pero la historia de verdad es que Marinakis ha optado por la acción legal formal.

La demanda se presentó el lunes y se trata de un caso de difamación, no de una queja ventilada por los cauces del fútbol. Y esa diferencia importa en la práctica, aunque editorialmente resulte incómoda: el asunto ha pasado de la provocación en el estadio y el proceso disciplinario al High Court.

La supuesta difamación se identifica con facilidad a partir del material implicado. La pancarta mostraba al dueño del Forest con una pistola apuntando a la cabeza de Gibbs-White y llevaba la frase: "El señor Marinakis no está implicado en extorsión, amaños, tráfico de drogas ni corrupción". Marinakis niega esas acusaciones. Lo que no puede hacerse, y lo que el propio caso todavía no resuelve, es tomar cualquiera de esas afirmaciones como un hecho probado.

En el fútbol, cuando hay polémicas con la grada, siempre existe la tentación de reducirlo todo a rivalidad y exceso. Pero esta va mucho más allá. Una pancarta que acusaba, por implicación, al dueño de un club de delitos graves estaba llamada a traer consecuencias fuera del circuito habitual de comunicados de la FA e indignación de los aficionados.

El caso de la FA contra el Palace

La vía judicial no surgió de la nada, porque el Palace ya había sido castigado. Cuatro meses después del partido, la FA multó al club con 50.000 libras. Antes, en noviembre de 2025, la FA acusó al Palace de no garantizar que sus seguidores no se comportaran de forma indebida, ofensiva, abusiva, insultante y/o provocadora en el encuentro.

La propia explicación de la FA fue clara. Según el Independent: "El hecho de que el Crystal Palace tuviera una política para evitar que se introdujeran pancartas de forma clandestina en el estadio demuestra que era consciente del riesgo". Y eso hace daño, porque cambia el foco de una sola pancarta díscola a la pregunta de si el club hizo lo suficiente para frenarla.

La pancarta se levantó en el Holmesdale Road End, donde se sitúan los ultras del club. El partido del 24 de agosto del año pasado acabó 1-1 entre el Palace y Forest, y llegó en medio de una tensión crecente después de que el Palace fuera relegado de la Europa League por infringir la normativa de multipropiedad.

Donde la historia disciplinaria se vuelve algo más enrevesada es en el vínculo exacto entre la pancarta y la acusación de la FA. Una versión dice que la pancarta no se especificó como motivo de la acusación. Otra la relaciona de forma más directa con el incidente, aunque también cita la redacción más amplia sobre la conducta utilizada por la FA.

La lectura más justa es que la guerra de la pancarta estaba claramente dentro del contexto disciplinario, aunque la acusación se formulara en términos más amplios. El Palace fue multado con 50.000 libras después del partido, y el lenguaje de la FA sobre el comportamiento de los aficionados y el control de pancartas deja poco margen para dudar de que la exhibición formó parte del problema.

Qué cambia la demanda

Muchas polémicas del fútbol arden durante una semana y luego se pierden entre el calendario. Esta ha hecho justo lo contrario. El castigo deportivo llegó primero, pero la fase más seria puede estar empezando ahora.

Para el Palace, el caso abre una exposición distinta a la de una multa de la FA. Para Marinakis, demuestra que considera que el texto y la imagen son lo bastante difamatorios como para probarlos en los tribunales y no limitarse a calificarlos de ofensivos o provocadores. Es una postura más dura de lo habitual en disputas por pancartas y, probablemente, una decisión sensata por la gravedad de las acusaciones repetidas.

También significa que la bronca ya no va solo de expresión de la grada o de rivalidad con el Forest. Va de si una exhibición pública en un partido de Premier League cruzó la línea de la difamación. La FA ya castigó al Palace una vez, y los abogados de Marinakis presentaron la demanda ante el High Court el lunes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Evangelos Marinakis demanda al Crystal Palace?

Marinakis ha presentado una demanda por difamación en el High Court por una pancarta mostrada por seguidores del Crystal Palace durante el 1-1 de agosto pasado frente al Nottingham Forest. En la pancarta aparecía él apuntando con una pistola a la cabeza de Morgan Gibbs-White y se incluían acusaciones de conductas delictivas que él niega.

¿Ya había sido castigado el Crystal Palace por el incidente de la pancarta?

Sí. El Crystal Palace fue multado con 50.000 libras por la FA cuatro meses después del partido. La FA había acusado al club en noviembre de 2025 de no garantizar que sus aficionados no se comportaran de forma indebida, ofensiva, abusiva, insultante y/o provocadora durante el encuentro.

¿La FA dijo que la pancarta fue con seguridad el motivo de la acusación al Crystal Palace?

La cronología apunta claramente al episodio de la pancarta, pero el encaje no es del todo limpio. Un informe sostiene que la pancarta no se especificó como motivo de la acusación, mientras que otro vincula la posterior sanción con el incidente y con una cláusula más amplia sobre la conducta. Lo que sí está claro es que el caso tuvo consecuencias disciplinarias antes de llegar a los tribunales.

¿Qué decía la pancarta sobre Marinakis?

La pancarta decía: «Mr Marinakis is not involved in blackmail, match-fixing, drug trafficking or corruption». Se exhibió durante el empate 1-1 de Premier League entre el Crystal Palace y el Nottingham Forest en Selhurst Park y ahora es el eje de la demanda por difamación en el High Court.

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