Martin O'Neill está llamado a seguir en Celtic con un contrato de un año después de que sus dos etapas interinas la pasada temporada acabaran con un doblete de Liga y Copa. Eso da al club una continuidad bienvenida. Ahora bien, lo más duro empieza ya, porque más de 10 futbolistas del primer equipo podrían salir este verano y el Celtic todavía tiene que demostrar que sabe ejecutar una gran reconstrucción sin el mismo caos que marcó ventanas anteriores.

Paul Lambert resumió con sencillez la lógica de mantener a O'Neill cuando dijo a bbc.co.uk: "Es una decisión cantada. Conoce el club, sabe lo que es ganar allí. El Celtic no es un club de desarrollo. Es un club que tiene que ganar y no hay nadie mejor para hacerlo".

Y, seamos sinceros, tiene bastante sentido. O'Neill se ha ganado la oportunidad de continuar. Pero si el Celtic se equivoca este verano, el debate pasará muy rápido del entrenador a quienes construyen la plantilla.

Por qué la continuidad solo resuelve una parte del problema del Celtic

Hay argumentos de peso para apostar por la continuidad sobre el césped. Celtic ganó sus últimos cinco partidos de Liga y acabó primero en la fase de campeonato con 82 puntos. O'Neill estabilizó lo suficiente como para llevar el botín a casa.

Eso sí, la temporada dejó avisos clarísimos. El Celtic marcó 73 goles ligueros el curso pasado tras los 112 del ejercicio 2024-25, cuando ganó el título bajo Rodgers. También encajó 41. Esas cifras no describen a un conjunto en crisis, pero sí a uno que necesita trabajo fresco y serio en el mercado.

Callum McGregor no quiso maquillarlo cuando dijo a bbc.co.uk: "Quiero estar aquí. Solo quiero asegurarme de que el club siga empujando y quiera ser exitoso. Sabemos que la Liga se está volviendo más competitiva y que los equipos están gastando más dinero. Tenemos que igualarlo e intentar dar un paso más también. Si quieres ser exitoso, tienes que seguir empujando".

Ahí está la clave del nuevo contrato de O'Neill. Mantener al entrenador es la decisión más sencilla. Reemplazar una buena parte de la plantilla —y hacerlo con la suficiente antelación— es la que marcará el verano.

Las críticas de Chris Sutton en ese sentido fueron contundentes. Dijo al Daily Record: "Un nuevo responsable de operaciones futbolísticas, un director deportivo o como quieras llamarlo debería haber sido localizado y estar ya en su puesto el lunes después de que terminara la temporada".

El golpe es justo. El Celtic ya ha pasado por ese tipo de contratación apresurada que deja a técnicos y staff corriendo detrás de los problemas. Los informes sobre O'Neill y Shaun Maloney pasándose enero entero pegados al teléfono encajan con un club reaccionando tarde en vez de dominar la ventana.

El movimiento de plantilla parece más grande que la cuestión del entrenador

La cifra que lo cambia todo es la posible rotación. Más de 10 futbolistas del primer equipo podrían salir, lo que convierte esto menos en un reto de retoques a una plantilla campeona y más en una reconstrucción de verdad. Por eso la continuidad de O'Neill importa, pero solo hasta cierto punto.

También hay decisiones evidentes sobre piezas y relevo. Daizen Maeda sigue siendo central en ataque, mientras que Kasper Schmeichel aporta experiencia bajo palos. Pero el Celtic sigue valorando cómo será realmente la plantilla del próximo curso, y eso antes de entrar en objetivos y cesiones.

Un nombre mencionado en la cobertura de fichajes es T. Arconte, que acabó con 14 goles y 3 asistencias en 32 partidos de Ligue 2 con Rodez. Eso no significa que el Celtic esté cerca de cerrar nada, pero sí refleja el tipo de movimiento que el club puede necesitar en las zonas ofensivas.

Lo mismo vale para otros nombres que suelen aparecer en estas ventanas. Importan menos que la cuestión de fondo: ¿puede el Celtic tomar decisiones pronto, con una estructura clara, en vez de ir parcheando problemas según van surgiendo?

Por qué el ruido de Robbie Keane sigue diciendo mucho del club

El episodio Robbie Keane debe tratarse con cuidado, porque parte de lo ocurrido sigue en disputa. Algunas informaciones le presentaron como un candidato serio para el puesto, mientras que otras nunca llegaron tan lejos y se centraron en que O'Neill siguiera en su sitio. Lo mismo ocurre con la reacción de la afición. Hay pruebas sólidas de que fue feroz, pero menos certeza de que fuera decisiva.

Lo que no admite discusión es que la oposición fue real. 67 grupos de aficionados del Celtic firmaron una carta en contra de la posible llegada de Robbie Keane, y las críticas se centraron en su etapa al frente del Maccabi Tel Aviv. Un aficionado citado por el Daily Record dijo: "Eligió el dinero por encima de la humanidad".

Eso no prueba que la rebelión de la grada decidiera por el club. Otra información ha dicho que la furia de los aficionados fue "categorically not" la razón por la que no acabó ocupando el cargo. Aun así, la magnitud de la reacción mostró con qué rapidez una decisión de banquillo puede convertirse en un problema de mayor calado en el Celtic cuando la afición siente que la directiva va desacompasada.

Esa es otra razón por la que O'Neill parece la opción sensata. Evita otra guerra civil alrededor del nombramiento. Pero eso por sí solo no calmará el ambiente durante mucho tiempo si la plantilla se reduce y los recambios llegan tarde.

El Celtic acabó fuerte y el contrato de un año de O'Neill les da un punto de partida estable. La verdadera prueba es si pueden convertir ese margen de maniobra en un verano bien gestionado, porque un club que espera más de 10 salidas no puede permitirse otra ventana reactiva.

Preguntas frecuentes

¿Seguirá Martin O'Neill en el Celtic la próxima temporada?

Martin O'Neill está llamado a seguir en el Celtic tras aceptar un contrato de un año. Tomó las riendas en dos etapas interinas la temporada pasada y acabó con un doblete de Liga y Copa, así que el club se inclina por la continuidad antes que por otro giro de timón.

¿Por qué la reconstrucción del Celtic es tan importante este verano?

La magnitud de los cambios lo explica todo. Más de 10 futbolistas del primer equipo podrían salir este verano, mientras que el ataque del Celtic pasó de 112 goles ligueros en la campaña 2024-25, cuando fue campeón, a 73 el curso pasado. Mantener a O'Neill ayuda, pero no resuelve por sí solo el desafío de la planificación.

¿La reacción de la afición frenó a Robbie Keane para el Celtic?

Hay pruebas de que la oposición fue seria, con 67 grupos de aficionados firmando una carta contra Robbie Keane y críticas por su etapa en el Maccabi Tel Aviv. Pero sigue siendo un asunto discutido, porque otras informaciones apuntan a que la ira de la afición no fue el motivo por el que no obtuvo el cargo. Lo más claro es que mantener a O'Neill fue la opción más segura.

¿Cómo acabó el Celtic la temporada pasada?

El Celtic terminó primero en la fase de campeonato con 82 puntos y enlazó sus últimos cinco partidos ligueros con victorias. El final fue sólido, pero la temporada dejó señales de aviso más amplias, porque sumó 67 puntos tras 33 jornadas y su producción goleadora cayó con fuerza respecto a la campaña anterior.

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