Martin O'Neill salió al paso después de la derrota del Celtic por 2-0 en el campo del Falkirk, en Falkirk vs Celtic, y dejó claro que el debate no debe centrarse en los cambios que hizo, sino en las ocasiones que perdonó su equipo. Los tantos de Ethan Ross y Scott Tanser en la primera mitad castigaron a los de Glasgow y les dejaron sin una oportunidad de oro para abrir brecha en lo alto de la Premiership.
La defensa de los cambios
O'Neill fue tajante cuando le preguntaron por la rotación. "¿Por qué no ibas a cambiar al equipo? Tenemos una barbaridad de partidos, estamos jugando competición europea y tratamos de mantener en alto la bandera escocesa hasta el final", afirmó. También puso el acento en el calendario, recordando que el Celtic llevaba "jueves, domingo, miércoles, domingo" durante bastante tiempo.
Volvió a insistir en la misma idea al hablar del equilibrio de la plantilla: "Tenéis que saber convivir con la presión de ser futbolistas". En el once, dejó a Kasper Høgh en el banquillo y dio entrada a Haissem Hassan, mientras que Alex Oxlade-Chamberlain y Cameron Carter-Vickers regresaron a la formación inicial.
La presión sobre los nuevos del Celtic
El mensaje de fondo iba mucho más allá de una sola derrota. O'Neill explicó que los entrenamientos solo le dicen una parte de la historia, porque "el único sitio para descubrir dónde encajan los jugadores es sobre el césped". Fue rotundo: los nuevos fichajes del Celtic todavía tienen que demostrar que pueden aguantar el nivel y la exigencia del club.
El resultado encaja además en una dinámica que ya empieza a ser incómoda, no una simple mala tarde aislada. El Celtic suma ya seis derrotas en sus últimos 10 partidos entre todas las competiciones y ha perdido dos de sus cinco encuentros más recientes. La situación liguera sigue siendo sólida, con los de Glasgow líderes con 28 puntos en 12 jornadas, pero el margen de error se estrecha cada vez más.
Scott Bain fue una pieza decisiva en el triunfo del Falkirk, con nueve paradas y una valoración de 9,41 en la victoria. El conjunto local es cuarto en la Premiership con 18 puntos en 12 jornadas, así que esta no era precisamente una salida cómoda para el Celtic.
O'Neill encara ahora otra gran noche el jueves frente a los rivales europeos del Besiktas, y después le espera otro duelo de máxima exigencia el domingo siguiente antes del parón internacional.
Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →

