Jamie Carragher sostiene que Arne Slot está metido en una situación sin salida por la despedida de Mohamed Salah. El choque ante Brentford del domingo apunta a ser el último partido de Salah en Liverpool en Anfield antes de su marcha este verano, y la lectura de Carragher es clara: el técnico recibirá críticas haga lo que haga, tanto si apuesta por el once que considera más fuerte como si intenta darle al delantero una despedida a la altura.

Por qué Carragher cree que Slot no puede contentar a todos

El planteamiento de Carragher es básico y, la verdad, bastante difícil de rebatir. Como explicó: "No creo que un entrenador deba cortarse la nariz para fastidiarse la cara; siempre debe hacer lo que le dé al equipo la mejor oportunidad de conseguir un resultado".

Todavía fue más contundente al describir el callejón sin salida en el que se encuentra Slot con la afición. "En cierto modo, casi no puedes ganar", dijo Carragher. "Si tuviera algo más de poder… Pero si fuera yo y fuera Arne Slot, creo que lo jugaría con un poco de cabeza si hubiera conseguido el resultado (contra el Bournemouth) y estuviera en puestos de Champions League".

Ahí está la tensión de la alineación. Carragher no afirma que Slot haya decidido ya el equipo, sino que la decisión será juzgada desde dos prismas al mismo tiempo: primero el resultado y después la despedida. El Liverpool marcha 5º en la Premier League con 59 puntos tras 37 partidos ligueros, así que esto no es un trámite ni mucho menos —el técnico no tiene el lujo de tratarlo como una noche ceremonial.

El mensaje de Salah añade otra capa

El mensaje de Salah en redes sociales el sábado fue interpretado de forma generalizada como una crítica apenas velada a Slot, con referencias a la terminología de Jürgen Klopp. En él, Salah dijo que el Liverpool debía volver a ser un "heavy metal attacking team" y calificó eso como "la identidad que hay que recuperar y mantener para siempre".

Es una declaración pública muy señalada para un futbolista cuyo viaje a Brentford ya se está enfocando más como despedida que como partido de fútbol. El mensaje no nos dice qué hará Slot con la alineación, ni falta que hace. Lo que hace es elevar la temperatura alrededor de cómo se está juzgando la dirección actual del Liverpool, sobre todo cuando el golpe llega tan cerca de lo que apunta a ser la última aparición de Salah en Anfield.

Y el contexto tampoco ayuda, ni mucho menos. El Liverpool lleva casi un mes sin ganar y ha encajado su segunda derrota en tres partidos de Premier League. Sus últimos cinco resultados ligueros son LDLWW, una racha que no invita precisamente a un míster a regalar sentimentalismo.

Salah, eso sí, sigue aportando esta temporada, con 26 partidos de Premier League, 7 goles y 6 asistencias. Pero la gran cuestión ahora es si Slot puede contentar al ídolo que se marcha, a una afición inquieta y a una situación liguera todavía viva al mismo tiempo. Carragher dice que no, y visto lo visto tiene bastante razón.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →