Tottenham ha incorporado a Mykhailo Mudryk en calidad de cesión hasta final de temporada, con una opción de compra de 75 millones de libras para el próximo verano. Es un movimiento atrevido para un extremo que no disputa un partido oficial desde noviembre de 2024, pero en el Tottenham tienen claro que el potencial sigue ahí.

La larga inactividad de Mudryk

La gran clave, de entrada, es el parón. Mudryk sí disputó 90 minutos en un amistoso ante la Juventus en Hong Kong, pero eso no cambia lo esencial: su última aparición en competición oficial se produjo en noviembre de 2024.

Sumó 73 partidos en todas las competiciones con Chelsea, con 10 goles y 11 asistencias. Un balance irregular para un futbolista que llegó desde el Shakhtar en enero de 2023 por hasta 89 millones de libras, pero también suficiente para entender por qué el Tottenham prefiere apostar por una resurrección antes que darle por perdido.

La visión de De Zerbi sobre la operación

Roberto De Zerbi conoce a Mudryk de una etapa anterior en su carrera y respaldó con firmeza la operación. "Habiendo trabajado con Misha al principio de su carrera, sé exactamente lo que puede aportar a nuestro conjunto", dijo a través de standard.co.uk.

De Zerbi añadió: "Le voy a exigir mucho a Misha y es nuestro trabajo ayudarle a encontrar la mejor versión de sí mismo. Si lo conseguimos, puede convertirse en un futbolista muy importante para nosotros. Estoy muy contento de que haya elegido venir aquí y tengo muchas ganas de volver a trabajar con él".

Ahí está la verdadera lectura. El Tottenham no compra certezas, compra a un futbolista que necesita volver a coger ritmo, y ha diseñado la operación para que el riesgo quede contenido salvo que la segunda mitad de la temporada se dispare en su favor.

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