"Estoy disponible. Si la DFB quiere que siga hasta 2028, lo haré". Julian Nagelsmann no sonó como un técnico dispuesto a hacer las maletas tras la eliminación de Alemania a manos de Paraguay en el Mundial. Sonó, más bien, como alguien que le devolvía la pelota a la federación después del golpe en los octavos de final en Boston, donde el partido terminó 1-1 antes de que Paraguay avanzara en la tanda de penaltis en Germany vs Paraguay.

La DFB toma la decisión

La postura de Nagelsmann fue cristalina: quiere seguir, pero la elección ya no depende de él. Dijo que "esto ya no está en mis manos, pero estoy preparado si ellos lo quieren" y añadió que, si la DFB da el OK, preparará a la selección para la Eurocopa y la Nations League.

Eso deja a Alemania con una pregunta de siempre tras una eliminación, pero sin una respuesta cerrada. Arne Friedrich ya ha defendido que el camino sigue sin Nagelsmann, mientras que Thomas Hitzlsperger señaló que la derrota no le deja en buen lugar. La postura del propio entrenador es la contraria. Lleva al frente de Alemania desde 2023 y su contrato se extiende hasta 2028, así que no hay una urgencia contractual que obligue a una ruptura inmediata.

El resultado, eso sí, obliga a la federación a mirar de frente una realidad incómoda. Alemania llegaba igualada a 1-1 antes de los penaltis, con Kai Havertz firmando el empate y Jonathan Tah fallando después el lanzamiento final de Alemania, después de que Jose Canale marcara el penalti decisivo para Paraguay. Tah, aun así, dejó una valoración de 7,3, lo que dice bastante de hasta qué punto el derrumbe alemán fue colectivo y no fruto de un único instante.

Los problemas de Alemania ante Paraguay

La crítica al juego también está ahí. Nagelsmann admitió que la posesión de Alemania fue "muy lenta en líneas generales", que el conjunto "careció de colmillo" y que apenas tuvo "presencia en el área". Jurgen Klopp fue todavía más directo: dijo que Alemania tenía que atacar por bandas y que no lo hizo.

El dibujo también pesó. Nagelsmann colocó a Alemania en un 4-4-2 y, aun así, el equipo no logró convertir el dominio territorial en peligro real. Bayern Football Works apuntó que Alemania rozó el 80% de posesión en la primera parte y, aun así, no consiguió ni un solo disparo a puerta, mientras que Paraguay necesitó solo un 20% de posesión para marcar antes del descanso. Florian Wirtz fue el mejor de Alemania por valoración con un 8,3 y Nick Woltemade terminó con un sólido 6,9, pero el problema de fondo era el mismo que el propio Nagelsmann señaló: demasiado poca velocidad, demasiado poca amplitud y demasiado poca presencia donde realmente se decide todo.

Alemania había empezado el torneo con 2 victorias en sus 2 primeros partidos, así que no era un conjunto roto desde el arranque. La eliminación cambió el ánimo a toda velocidad, y ahora la DFB tiene que decidir si el entrenador que quiere seguir sigue siendo el hombre adecuado después de una eliminación en los octavos de final en la tanda de penaltis.

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