Tres minutos de revisión del VAR, otro minuto delante del monitor a pie de campo y Michael Salisbury siguió señalando al centro del campo. Gary Neville consideró que la decisión fue “un absoluto escándalo” después de que el gol de Matheus Cunha en el minuto 54 subiera al marcador y Manchester United se pusiera 2-1 ante Nottingham Forest. La versión oficial fue que la mano era accidental, pero Neville no se lo creyó ni por un segundo.

Por qué estalló la decisión del VAR

Neville no suavizó en absoluto su opinión en la retransmisión. “Creo que eso es un absoluto escándalo por todos los lados. Es ridículo”, dijo, añadiendo que el VAR se había “metido en un verdadero lío ahí”. También señaló que el brazo había devuelto el balón a la trayectoria de juego de Bryan Mbeumo. Ahí estuvo el corazón de la polémica, y no cuesta entender por qué cayó tan mal entre los aficionados. Una revisión interminable terminó, al final, con el gol valiendo igualmente.

La explicación de Michael Salisbury fue breve y tajante. “Tras la revisión, la decisión es gol porque la infracción de mano es accidental; por tanto, la decisión final es gol”. El Premier League Match Centre dijo exactamente lo mismo. Y eso deja el debate donde debe quedar: con un bando viendo una infracción clarísima en la jugada y los árbitros insistiendo en que el contacto fue accidental. La clave, al final, es que la decisión sobre el césped sobrevivió a la revisión.

El hito de Fernandes fue el titular más silencioso

Mientras la discusión por el gol de Cunha acaparaba toda la noche, Bruno Fernandes alcanzó igualmente su 20.ª asistencia en la Premier League esta temporada. Eso le iguala con Kevin De Bruyne y Thierry Henry en el registro de asistencias en una sola campaña de Premier League, y lo hizo en 2.991 minutos ligueros completos. Su valoración de 7,61 en liga subraya lo productivo que ha sido durante todo el curso, no solo en un partido.

El hito de las asistencias importa, claro que sí, pero quedó en un segundo plano porque la acción del VAR fue el punto de ignición que todos seguían repitiendo. El triunfo del United por 3-2 sobre el Nottingham Forest también selló el tercer puesto en la Premier League, así que el resultado tuvo un peso real más allá de la discusión por una sola jugada. Los números de Fernandes fueron una nota estadística limpia en una noche bastante sucia, y la barrera de las 20 asistencias ya se sienta junto a dos de las temporadas creativas más grandes de la liga.

Si el final del United es el hecho concreto y la cuenta de Fernandes es el número limpio, el debate en torno al gol es la parte que seguirá dando vueltas. Neville dejó clara su postura, Salisbury mantuvo el gol y el United se marchó con un 3-2, el tercer puesto y otra asistencia de Fernandes en la hoja de servicio.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 11 medios. Cómo trabajamos →