El proyecto del nuevo San Siro ya cuenta con un nombre comercial que empieza a coger fuerza, un objetivo de entrega para 2031 y un coste estimado de 1.200 millones de euros. Los informes señalan que el futuro estadio se llamará Generali Stadium, mientras el plan sigue avanzando en una fase en la que el fútbol y las finanzas aprietan por igual.
El nombre filtrado y el calendario previsto
Foot Mercato es el medio que sitúa el nombre de Generali Stadium sobre la mesa, y ese detalle no es menor porque el asunto de los derechos de nombre sigue siendo, de momento, una información en curso y no un anuncio oficial cerrado por parte del club. Esa misma información coloca el objetivo de entrega en 2031, con el inicio de las obras previsto para la segunda mitad de 2027.
A Bola añadió que las pruebas finales se estiman para la primavera de 2031, y que el Giuseppe Meazza deberá ser desmontado durante los primeros 12 meses después de la finalización. Es un recorrido largo, sí, pero también por fases, con el estadio actual todavía dentro de la historia hasta que el nuevo esté listo.
La presión económica del Milan en pleno proyecto
El impulso del estadio llega en un momento delicado para AC Milan, que atraviesa un ejercicio financiero complicado. El club aprobó las cuentas del ejercicio cerrado el 30 de junio de 2026 y regresó a una pérdida neta de 24 millones de euros después de dos años en positivo.
El Milan también señaló que quedarse fuera de las competiciones europeas le quitó en torno a 70-80 millones de euros en ingresos. El club siguió generando 464,6 millones de euros de facturación, y las ventas de jugadores dejaron un beneficio de 86 millones, pero la pérdida deja claro por qué un nuevo estadio sigue ocupando un lugar preferente en la agenda. Paolo Scaroni dijo: "Estos resultados demuestran la resiliencia de nuestro modelo de negocio en una temporada complicada".
También añadió: "El liderazgo de Gerry Cardinale, unido a la inversión a largo plazo y a la experiencia operativa de RedBird, ha impulsado el progreso del club y sigue marcando su futuro, con la competitividad deportiva como prioridad clave". Para Inter, el proyecto se cruza con una realidad deportiva distinta, con el club en lo más alto de la Serie A.
El nombre, el coste y el objetivo para 2031 hacen que el plan deje de sonar abstracto. Lo que ocurra entre hoy y entonces sigue siendo una enorme tarea de construcción y financiación, no una historia de estadio ya resuelta.
Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →




