Pierre van Hooijdonk no ocultó su enfado después de que Países Bajos cayera ante Marruecos en la tanda de penaltis. Dijo que el planteamiento le dejó “tan mal que me revuelve el estómago”, y Rafael van der Vaart fue igual de directo con las decisiones de Ronald Koeman. La crítica no iba solo por la tanda: apuntaba a cómo se había visto a la selección neerlandesa mucho antes de que se lanzara el primer penalti.

El giro de Koeman y el penalti fallado

Uno de los puntos de inflexión fue el paso de Koeman a un sistema con cinco atrás por primera vez en 32 partidos. Ese cambio levantó una reacción inmediata porque se leyó como prudencia y no como control, y el resultado no hizo más que reforzar esa idea. Van Hooijdonk fue tajante: “Marruecos fue dos clases mejor. Pero cuando ves que de verdad no funciona, tienes que sacar otra cosa”.

La tanda empeoró todavía más el debate. Países Bajos falló tres penaltis, y Van Hooijdonk incluso se agarró al propio historial de Koeman como futbolista, recordando que había lanzado 1.423 penaltis y los había convertido todos. Una manera muy clara de decir que el entrenador debería saber de sobra que no se puede tocar tanto el ritmo natural del conjunto.

De Jong y la reacción neerlandesa

Rafael van der Vaart mantuvo el foco en el técnico: “¿Qué te pasa por la cabeza como entrenador para pensar: tenemos que jugar contra Marruecos y vamos a hacer las cosas completamente distintas? No entiendo una maldita cosa de eso”. También cargó contra Frenkie de Jong, al que calificó como “el peor partido que le he visto jamás”. De Jong disputó 110 minutos antes de ser sustituido, así que no estamos ante un jugador ausente, sino ante una actuación muy por debajo de su nivel.

Z. Ibrahimović fue todavía más lejos en el plano de la identidad. “Koeman hoy parecía un entrenador italiano, jugando para no perder”, señaló. “Cuando juega la selección neerlandesa, juega para ganar. Si vas a perder, al menos pierde con tu identidad; no la cambies”. Ahí está el núcleo de la bronca. Las leyendas neerlandesas no solo están enfadadas por la derrota, creen que el equipo renunció a lo que debía ser.

Hay que reconocérselo a Virgil van Dijk, que defendió la idea con un “Así que el plan de partido funcionó, claro”. Pero el entorno es mucho más duro y los números no le ayudan. Países Bajos tuvo el 62% de la posesión, Marruecos se quedó en el 38%, y aun así los neerlandeses se quedaron fuera tras fallar tres penaltis. Tener el balón no se tradujo en mandar de verdad sobre el partido.

El problema de fondo ya no es solo el resultado, sino la dirección que eligió Koeman antes de llegar a él. El conjunto tuvo la pelota, los cambios fueron cautos y la tanda les castigó. Eso deja a Van Hooijdonk, Van der Vaart e Ibrahimović sonando menos a voces aisladas y más a la sensación dominante alrededor de Países Bajos vs Marruecos.

De hecho, incluso hubo un dato que agravó el malestar: Bart Verbruggen llegó a firmar 5 paradas en juego abierto, un esfuerzo notable que no terminó de evitar el naufragio final.

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