"¡Ahora todo el mundo va a saber quién es Paraguay!" soltó un aficionado de 16 años de Paraguay a BBC Sport tras Germany vs Paraguay. Y, sinceramente, no hacía falta mucho más para entender la dimensión de la noche. Paraguay llevó a Germany al 1-1 al cabo de 90 minutos, sobrevivió a la polémica de la prórroga y acabó ganando en los penaltis en Boston, con la fiesta desbordándose mucho más allá del césped.
Julio Enciso adelantó a Paraguay en el minuto 42, con Matías Galarza firmando la asistencia. Alemania empató en el 54 por medio de Kai Havertz, y el duelo se fue a la prórroga y luego a la tanda.
Paraguay todavía tuvo que pasar por un último examen de nervios. José Canale transformó el penal decisivo después de que el conjunto ya hubiera perdonado dos opciones para sentenciar. Para un equipo que llegó a la fase final promediando 0,78 goles por partido en la clasificación, la forma de lograrlo hizo que la reacción fuera todavía más descomunal.
La noche de Paraguay se comió el fútbol
La respuesta emocional se entiende perfectamente. Gustavo Gomez declaró a BBC Sport: "Creo que lo que sentimos ahora mismo es muy difícil de explicar. Estoy muy orgulloso de mis compañeros, del equipo. Merecíamos un partido más. Hoy era un encuentro en el que teníamos que mostrar nuestros verdaderos colores como selección paraguaya. Alemania sabía que lo tendría muy difícil. Sabían que íbamos a pelear para no ser derrotados. Esto se lo dedicamos a toda la gente de Paraguay."
Ese tono saltó de los jugadores a la grada y de ahí, directamente, al Gobierno. Santiago Peña publicó: "¡Paraguay nunca se rinde! ¡Día festivo, maldita sea!". Más tarde declaró festivo nacional el martes, 30 de junio de 2026.
Ahí es donde el bombazo dejó de ser una sorpresa cualquiera para convertirse en un momento de país. Paraguay no fue el equipo que más controló el partido, pero sí el que lo transformó en una jornada para la historia. Pat Nevin resumió la escena en BBC Radio 5 Live: "Vemos fútbol por la emoción, por la alegría y por los momentos especiales, y eso es justo lo que estamos viendo aquí. Es mágico ver tanta felicidad. La gente que tenemos delante está llorando. No se lo pueden creer. Este debe de ser uno de los mayores resultados de la historia del fútbol paraguayo."
Y había base futbolística de sobra. Orlando Gill hizo seis paradas a lo largo de los 120 minutos y terminó con una valoración de 8,2, la mejor de Paraguay. Enciso, con un 7,6, aportó la calidad en la primera parte, mientras que el penal definitivo de Canale cerró la obra después de que el equipo se pasara la mayor parte del encuentro resistiendo el empuje rival.
El punto de inflexión del VAR y el control perdido de Alemania
Alemania tuvo balón de sobra para evitar este desenlace. Acabó con un 75% de posesión, completó 719 pases por los 161 de Paraguay y firmó 21 remates por siete. Joshua Kimmich completó él solo 141 pases. Son números dominantes, pero este fue uno de esos cruces de eliminatoria en los que el control del partido nunca llegó a convertirse del todo en control del momento.
El gran punto de inflexión llegó en la prórroga, cuando Jonathan Tah creyó haberlo resuelto con un cabezazo. El gol fue anulado después de que el VAR enviara al árbitro marroquí Jalal Jayed al monitor, con la falta aparentemente señalada por el contacto sobre Gill de Waldemar Anton. La opinión de Alan Shearer en la retransmisión fue tajante: "Para mí no es, no estoy de acuerdo en absoluto con esa decisión."
Eso sí, no significa que la jugada pueda despacharse como un error clamoroso. Darren Cann la calificó de "suave" y dijo que fue "casi nada", aunque también añadió que no le sorprendería que se anulara. La lectura más justa es que Alemania tiene una queja razonable por la dureza de la falta, pero aun así tuvo tiempo y ocasiones suficientes para cerrar el choque antes de los penaltis.
Havertz encarnó esa frustración. Marcó el empate alemán en el tiempo reglamentario y fue valorado con un 7,5, pero su penal fallado cambió por completo el aire de su noche. Manuel Neuer y el resto de Alemania se quedaron con una lección tan vieja como cruel en las eliminatorias: la posesión y el empuje ayudan, pero no te salvan cuando un partido se convierte en algo tan tenso y caótico.
Paraguay, por el contrario, se llevó justo el tipo de victoria que un país recuerda durante años. La siguiente línea de esa historia ya está escrita, porque el martes, 30 de junio de 2026, es ahora un festivo nacional.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Paraguay contra Alemania fue mucho más que un resultado?
Porque terminó convirtiéndose en un momento nacional para Paraguay, no solo en una victoria en la tanda. Julio Enciso adelantó a los suyos, José Canale convirtió el penal decisivo, la afición lo celebró con una emoción desbordante y el presidente Santiago Peña llegó a declarar festivo nacional el martes, 30 de junio de 2026.
¿Fue claramente errónea la decisión del VAR en Paraguay contra Alemania?
No, la acción sigue siendo discutible, no cerrada. El cabezazo de Jonathan Tah en la prórroga fue anulado después de que el árbitro Jalal Jayed acudiera al monitor, supuestamente por falta de Waldemar Anton sobre Orlando Gill. Alan Shearer y Darren Cann consideraron que el contacto era muy suave, pero el gol siguió anulado.
¿Cómo aguantó Paraguay 120 minutos ante Alemania?
Paraguay se sostuvo con orden, sacrificio y un gran portero. Orlando Gill realizó seis paradas en 120 minutos, mientras Alemania monopolizaba la posesión con un 75%, completaba 719 pases por los 161 de Paraguay y firmaba 21 remates por siete. El conjunto aguantó el chaparrón, llevó el partido a los penaltis y lo ganó allí.
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