Ousmane Dembélé ha rebajado la tensión en torno a su propio estado físico, pero Achraf Hakimi sigue siendo la gran incógnita médica de Paris Saint Germain antes de la final de la Champions League ante Arsenal. Dembélé aseguró: "Sentí una ligera molestia y preferí no correr riesgos. Estaré de vuelta en el terreno de juego el 30 de mayo." Hakimi, por su parte, lleva un mes sin jugar por un problema en el muslo y todavía lucha por atravesar limpia la última semana.

Por qué Hakimi sigue siendo la gran preocupación

Hakimi se entrenó con el grupo al completo el martes, después de que el PSG disfrutara de unos días libres, y esa es la parte positiva de esta historia. Además, ha entrado en la convocatoria de Marruecos para el Mundial mientras aprieta para llegar a tiempo a la final. Ahora bien, el otro parte sobre su estado es menos alentador: no se le espera de vuelta en el entrenamiento hasta el miércoles, apenas tres días antes de la final de la Champions League. Es una ventana muy corta para un jugador que ha sido una presencia casi constante en el recorrido europeo del PSG, con 12 apariciones en la Champions League y una valoración de 6,77 antes de la lesión en el muslo.

La cuestión no es si Hakimi puede participar de algún modo, sino si está listo para salir de inicio. Los informes apuntan en direcciones distintas, y el PSG tendrá que gestionar esa situación con suma prudencia en las últimas sesiones de entrenamiento. Para Luis Enrique, es una duda de alineación mucho mayor que el pequeño susto de Dembélé.

Dembélé deja un panorama ofensivo más limpio para el PSG

La actualización de Dembélé importa porque elimina una preocupación evidente del ataque del PSG. Ha firmado 10 goles en Ligue 1 y 7 goles en la Champions League esta temporada, así que su estado físico pesa de verdad en una final. La versión más sólida de la historia no es que el PSG no tenga problemas, porque los tiene. Es que uno de sus delanteros más peligrosos parece listo, mientras que el lateral que da tanto equilibrio al conjunto sigue bajo presión.

El PSG incluso disputó un amistoso interno el sábado, con partes de 20 minutos, mientras Dembélé y Hakimi estaban ausentes, lo que demuestra hasta qué punto están midiendo la puesta a punto. Mikel Arteta estará mucho más pendiente de la incertidumbre en torno a Hakimi que del alivio que genera Dembélé. Si el PSG consigue sacar a ambos adelante esta semana, el conjunto blanco-morado —si se permite la licencia— llega más sano. Si no lo hace, la ausencia en el costado derecho es la que más le gustaría al Arsenal.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →