Derek McInnes quiere que Rangers se alimente de un Ibrox lleno hasta la bandera en los cuartos de final de la Copa de la Liga. Los de Rangers llegan tras encadenar cuatro victorias después de un arranque lento, mientras Celtic ha ganado sus seis partidos de liga esta temporada. Lo insólito está en el escenario: solo los aficionados de Rangers podrán entrar en un estadio con capacidad para 50.000 espectadores.
Ibrox y el ambiente que lo rodea
McInnes dijo: "Creo que tenemos que llevarnos a la grada con nosotros". Ese es el trabajo que les pide en casa, y encaja con la manera en que Rangers ha empezado a estabilizarse tras una salida de curso más bien torpe.
Martin O'Neill lo enfocó desde otro ángulo en el lado del Celtic. "Será extraño en muchos sentidos no tener a ningún aficionado visitante en nuestra zona", afirmó. "Siempre pensé que te daba algo de consuelo, de alguna manera, pero es lo que hay".
También explicó que la policía mantuvo una reunión de 15 minutos con los jugadores y el cuerpo técnico del Celtic, con recordatorios sobre el comportamiento antes del partido. Ese detalle deja claro lo estrechamente controlada que está esta eliminatoria, incluso antes de que ruede el balón.
Rachas y ruido en la alineación
El momento de forma es bueno en ambos bandos. La secuencia reciente de Rangers es W W W D L en los últimos cinco partidos, con tres victorias ligueras consecutivas. La racha del Celtic en cinco encuentros es perfecta, y por eso todo el ruido en torno a este choque vuelve una y otra vez al ambiente más que a una cuestión de confianza.
También hay dudas de personal. Lawrence Shankland está ausente y Youssef Chermiti tampoco entra, mientras que Kevin Kelsy firmó su primera titularidad desde su fichaje de 9 millones de libras sobre la bocina procedente de Portland Timbers. El Celtic hizo cinco cambios en la victoria intersemanal en St Johnstone, y Cameron Carter-Vickers había sido titular en todos los partidos de esta temporada hasta que descansó entre semana.
O'Neill lo calificó como "un gran partido". También dijo que lo afrontaba "con nervios y con ilusión", y suena exactamente así para un derbi en el que el filo nace tanto de la grada y de las normas alrededor del choque como de los propios equipos.
La eliminatoria se juega en Ibrox, Rangers cuenta con el apoyo de su gente y el Celtic llega con un inicio liguero perfecto. El primer pitido en estos cuartos de final de la Copa de la Liga aún tendrá que lidiar con el mismo detalle extraño: no habrá aficionados visitantes dentro del estadio.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →

