Derek McInnes trata de convertir una sanción de cuatro partidos en un debate mucho más amplio sobre lo que se les debe permitir decir a los entrenadores después de decisiones polémicas. Fue castigado tras calificar de “repugnante” el penalti señalado al Celtic en Motherwell, mientras el Rangers ha confirmado que presentará recurso antes del plazo del viernes. La SFA sostiene que infringió la norma disciplinaria 72, que prohíbe las críticas públicas a los colegiados si sugieren parcialidad o incompetencia.

La defensa de McInnes

McInnes no ha dado un paso atrás en el fondo de lo que dijo, pero sí ha cargado con dureza contra la idea de que traspasara una línea personal. “Me decepcionó mucho el veredicto y no pensé que el castigo se ajustara al delito”, dijo a Sky Sports.

En el Daily Record fue todavía más claro. “Llevo 19 años como entrenador y parte de mi trabajo es que sabes que te van a preguntar por decisiones polémicas y todo lo demás. Nunca he querido llevarlo al terreno personal. Para mí, la decisión fue incorrecta”.

Ahí está el núcleo de su argumentario. Quiere que el castigo se vea como un aviso a los entrenadores, no solo como la respuesta a un exabrupto puntual tras el partido. También afirmó que las televisiones pagan mucho dinero por escuchar las reacciones de los técnicos y advirtió de que las sanciones podrían dejar a entrenadores y jugadores “demasiado seguros de sí mismos y obligarlos a pensárselo dos veces antes de responder a una pregunta”.

Barry Ferguson respaldó esa idea en el Daily Record y aseguró que entrenadores, jugadores y clubes deben poder hablar con honestidad sobre las grandes decisiones si el fútbol escocés se toma en serio subir el nivel y mantener la confianza.

El Rangers sigue con un problema de tiempos

El recurso es ahora la cuestión inmediata, porque el Rangers quiere presentarlo antes del viernes. Sky Sports informó de que una apelación podría dejar a McInnes disponible para el partido ante el Dundee Utd, aunque eso sigue dependiendo de que el proceso le salga bien. Existe además una clara discrepancia entre las versiones de Sky Sports y del Daily Record sobre la duración real de la sanción, de modo que el recurso ya forma parte de la historia y no de una simple nota al margen.

El calendario chirría todavía más en plena reestructuración estival, que ya da la impresión de ir con prisas. El Rangers ha tenido cinco candidatos distintos al brazalete de pretemporada, con Ross McCrorie, Dan Neil, L. Shankland, Ben Godfrey y Dujon Sterling luciendo el brazalete de capitán. Después, Shankland fue nombrado capitán del club apenas dos meses después de fichar procedente del Hearts.

Su historial en el Hearts es la razón obvia de por qué esa decisión pesa tanto. Marcó 88 goles en 171 partidos antes de marcharse en mayo, y el Rangers terminó la pasada campaña 3.º en la Premiership. McInnes también ha dicho que la plantilla está “un poco corta atrás” y que necesita más creatividad en “esos momentos creativos”, algo que no suele ser la combinación ideal cuando, además, estás peleando una batalla disciplinaria.

La apelación puede decidir si McInnes estará en el banquillo ante el Dundee Utd, pero la foto de conjunto ya está clara. El Rangers sigue remodelando el grupo de liderazgo y el arranque de la temporada está ya ligado tanto al expediente como al reajuste del vestuario.

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