"Tres años. Tres temporadas." Esa fue la respuesta de José Mourinho cuando le preguntaron cuánto necesita Real Madrid para rozar la perfección, y aprovechó la víspera del AEK Athens FC vs Real Madrid para mantener el foco en el presente. Los blancos han ganado sus tres primeros partidos en la fase de liga de la Champions, pero Mourinho sigue queriendo puntos, no palabrería sobre los octavos de final.

La exigencia de Mourinho

El conjunto madridista es uno de los cinco equipos que han firmado un pleno de victorias en la Champions esta temporada. Suma 9 puntos en tres partidos y marcha 4º en la clasificación de la fase de liga, una posición muy sólida en cualquier contexto normal. Aun así, el discurso de Mourinho fue mucho más prudente que celebratorio.

Dijo que el Madrid está "cerca de clasificarse a través del playoff pero lejos de los octavos de final" y subrayó que debe mostrarse serio ante un rival duro en su estadio. También señaló el balance de los blancos en Atenas, donde solo han ganado uno de sus ocho partidos europeos, como motivo para no bajar ni una décima la tensión.

Esa cautela encaja con el resto de sus palabras. En declaraciones a Europa Press, Mourinho rechazó que la remontada ante la Roma supusiera un punto de inflexión en la manera de jugar del equipo. Admitió que el impulso emocional fue real, pero insistió en que el gran cambio sigue siendo la acumulación de entrenamientos y partidos.

El reinicio de Camavinga con Mourinho

Eduardo Camavinga aportó la nota más personal en la previa. El centrocampista aseguró que el verano pasado fue duro porque nunca había vivido algo así en su carrera, pero añadió: "El pasado verano fue duro porque nunca tuve en mi carrera un momento así, pero siempre pienso que las cosas negativas te ayudan a aprender. He pensado mucho y ahora soy un hombre nuevo".

También dijo que ahora tiene más disciplina que antes para devolver la confianza que el club ha depositado en él. Camavinga solo ha disputado 1 partido de Champions esta temporada, así que ese reinicio va tanto de cabeza como de minutos sobre el césped.

El respaldo público de Mourinho pesa, y mucho. Camavinga explicó que, cuando habló por primera vez con el técnico, este le dijo que lo quería y que iba a ser importante. No es un detalle menor para un futbolista que intenta reconstruir su confianza después de un verano complicado.

El papel de Federico Valverde añade otra capa a este mismo retrato del vestuario. Mourinho afirmó que el capitán puede jugar de lateral izquierdo si hace falta, aunque la plantilla fue diseñada con él como centrocampista. Valverde ya suma 3 apariciones en la Champions esta temporada, una prueba de la flexibilidad que le está exigiendo el técnico mientras el equipo sigue tomando forma.

La lectura más clara es que el Madrid gana y mejora, pero Mourinho se niega a fingir que ya ha llegado. Un inicio perfecto no cambia el hecho de que el viaje a Atenas sigue cargado de presión, y el mensaje del entrenador es cristalino: primero los puntos, luego el ruido.

El partido ante el AEK Athens FC se disputará el 4 de noviembre, y la posición del Madrid en la fase de liga seguirá ahí después. Lo que sí puede cambiar de inmediato es si mantiene intacto ese 3-0-0.

Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →