Real Madrid se marchó de Atenas con tres victorias en tres partidos de Champions, pero sólo después de una escapada por los pelos, un 3-2 ante AEK Athens FC que se torció dos veces antes de acabar en triunfo. Jude Bellingham puso el empate en el minuto 32 con un tacón a centro de Marc Cucurella, y Federico Valverde sentenció en el 90+2 con un zapatazo desde 20 metros.
El empate de Bellingham
La definición de Bellingham fue el tipo de acción que convierte una noche espesa a domicilio en un partido memorable. SPORT1, en una crónica traducida del alemán, lo describió como un "destello de genio" y un "gol de ensueño", mientras que Marca lo calificó como una "actuación de nivel mundial".
Acabó con 1 gol y una valoración máxima de 8.2. Al Madrid todavía le hizo falta el golpe final de Valverde, pero el empate de Bellingham evitó que el encuentro se le escapara antes de que la presión previa al descanso se convirtiera en un problema aún mayor.
El golpe decisivo de Valverde
Valverde empezó el partido en el banquillo y después salió para firmar el tanto de la victoria en el tiempo añadido. Foot Mercato describió el disparo como un gol en el 90+2, y fue exactamente el tipo de resolución a la que el Madrid se ha agarrado esta temporada desde distintos hombres.
El conjunto suma ya tres victorias en tres en la Champions, y ambos momentos decisivos llegaron de jugadores que cambiaron el guion del partido más que de la formación inicial. La valoración de 7.86 de Valverde y el 8.2 de Bellingham cuentan la misma historia, con el arranque perfecto del Madrid intacto al final de una noche cargada de tensión.
Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →




