El 24 de mayo, Roberto De Zerbi aseguró que Tottenham tenía que empezar a construir un equipo nuevo después de mantener al club en la Premier League. El verano que llegó después fue mucho más que un simple reajuste. Tottenham hizo 10 fichajes y registró 54 altas y bajas entre la primera plantilla de De Zerbi y el filial U21 de Wayne Burnett.
El volumen de la operación en Tottenham
La magnitud del giro es imposible de pasar por alto. Tottenham comprometió 394 millones de libras en nuevos refuerzos antes de contar cualquier variable opcional, y esa cifra podría subir hasta 469 millones de libras si el club activa el próximo verano la opción de 75 millones de libras sobre Mykhailo Mudryk.
Ese nivel de gasto apunta a un club dispuesto a tocar varias piezas de la plantilla a la vez, no solo a tapar un agujero puntual. La frase del propio De Zerbi en aquel momento fue clara: "Desde esta noche tenemos que empezar a construir un equipo nuevo. No creo que tengamos que cambiar a demasiados jugadores". El mercado acabó siendo mucho más agresivo de lo que sonaba en mayo.
El dinero concentrado en el centro del campo
El mayor desembolso se concentró por dentro, en la zona de medios. Tottenham pagó 85 millones de libras por Mateus Fernandes al West Ham, y después abonó 92,5 millones de libras más 7,5 millones en variables por Sandro Tonali al Newcastle.
Esos movimientos explican por qué la reconstrucción se ha concentrado tanto en el centro del campo y no se ha repartido de manera uniforme por toda la plantilla. La otra frase pública de De Zerbi, aquella de que Tottenham tenía "10, 11, 12 jugadores lo bastante buenos para seguir y luego teníamos que completar la plantilla con futbolistas de máximo nivel", encaja como un guante con la hoja de ruta del club. El bloque se mantuvo, pero el conjunto fue a por refuerzos de élite en zonas clave.
El verano de Tottenham no fue solo cuestión de entradas. El club también podría ingresar 264 millones de libras por ventas ya pactadas, lo que ayuda a entender cómo se ha montado toda la operación. Un gasto de este calibre suele abrir el debate del riesgo, pero aquí también había una estructura pensada para compensarlo con salidas.
La única cifra firmada que todavía importa es la que puede seguir moviéndose. Si entran los variables y se ejecuta la opción por Mudryk, la reconstrucción de Tottenham se quedará en 469 millones de libras y el mercado parecerá todavía más descomunal con el paso del tiempo.
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