El primer partido liguero del Sporting CP con Paulo Fonseca al mando estuvo marcado más por el control que por el riesgo. El técnico introdujo un solo cambio respecto al último duelo ante el Casa Pia, mutó al conjunto a un 4-3-3 y aun así necesitó el remate de Luis Suárez con la zurda para tumbar al Moreirense en el Sporting CP vs Moreirense.

La estructura de Fonseca

El nuevo dibujo fue la gran novedad. El Sporting salió con un 4-3-3 en lugar del habitual 4-2-3-1, pero el once fue prácticamente el mismo de jornadas anteriores. Y eso encajó con lo que se vio sobre el césped, porque el Moreirense se hundió en un bloque bajo muy sólido y obligó al Sporting a trabajar cada resquicio en la primera parte.

La frase del propio Fonseca en A Bola fue cristalina: "sin defender bien es imposible pelear por títulos". Y el plan del Sporting fue exactamente ese, paciencia como norma y máxima atención para no perder el control mientras el encuentro seguía cerrado.

La banda derecha decidió el partido

El gol del triunfo llegó en el minuto 61, cuando Suárez golpeó desde las inmediaciones del área del Moreirense. La jugada nació de un saque de banda a favor de los visitantes cerca del área del Sporting, pasó por Iván Fresneda e Issa Doumbia y terminó con el zurdazo del delantero centro.

La aportación de Fresneda en la elaboración fue de las que llaman la atención. Jugó los 90 minutos y completó 83 pases, una carga enorme para un lateral en un duelo que se mantuvo muy comprimido durante largos tramos. Doumbia firmó el último pase de la acción decisiva y el remate de Suárez dio al Sporting el único gol de un 1-0 de mucho oficio.

El resultado fue más limpio que brillante, y probablemente esa sea la lectura correcta de un estreno liguero así. Fonseca tocó lo justo, la estructura se mantuvo firme y el Sporting encontró la calidad suficiente para derribar a un Moreirense rocoso en Alvalade.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →