Noel Mooney presenta las salidas de Piet Cremers y Chris Gunter como la prueba de que Gales puede seguir generando técnicos. El reto, sin embargo, es el inmediato, porque ahora la FAW tiene que cubrir dos puestos a la vez.

La apuesta de Mooney por la continuidad

El discurso público de Mooney es bastante claro. "Siempre estamos buscando el siguiente paso", explicó el máximo responsable de la FAW, antes de añadir: "A corto plazo tenemos una auténtica cinta transportadora de talento en el banquillo".

Ese es el mensaje que Gales quiere poner sobre la mesa después de que Cremers dejara su puesto como ayudante del seleccionador galés, Craig Bellamy, para convertirse en entrenador principal del Club NXT, la academia juvenil del Club Brugge. Cremers, de 31 años, había sido una de las primeras apuestas de Bellamy en agosto de 2024, tras trabajar a las órdenes de Pep Guardiola en el Manchester City como responsable de análisis de rendimiento y observación.

La otra salida es igual de inmediata para el staff que rodea a Gales. Chris Gunter, de 36 años, dirigió recientemente a Gales en el Europeo sub-19 masculino de la UEFA antes de unirse a su excompañero de selección Aaron Ramsey en Oxford United.

La búsqueda de sustituto en la FAW

Mooney señaló que Dave Adams, director de fútbol de la FAW, encabezará el proceso y elevará una recomendación a la junta directiva. También afirmó que la federación está mirando a todas las categorías y que quiere técnicos jóvenes con Licencia Pro para ocupar esas plazas.

Eso le da al asunto un matiz práctico. Mooney habla de un vivero, pero la federación todavía tiene que identificar a las siguientes piezas del sistema, y debe hacerlo con rapidez tras perder a dos empleados con perfiles y responsabilidades distintas.

Hay además una lectura de mayor calado en la forma en que Mooney lo ha planteado. Dijo que Gales es conocida en todo el mundo por su sistema de formación de técnicos de primer nivel, así que las salidas no se venden como un revés, sino como la señal de que el camino funciona lo suficiente como para seguir alimentándose a sí mismo.

La prueba ahora es si la FAW puede convertir esa confianza en nombramientos sin una larga demora. El paso de Cremers al Club NXT y el de Gunter al Oxford United dejan a Gales con vacantes que necesitan cubrirse de inmediato, y Mooney ya ha dejado claro que los relevos saldrán de la siguiente hornada.

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