"El equipo no fue consistente". Esa fue la propia síntesis de Erik ten Hag sobre su etapa en Manchester United, y ahí está el corazón de una entrevista reflexiva que va de grandes victorias a derrumbes que dolieron de verdad. Señala la remontada en casa ante el Barcelona, la eliminación en cuartos de final de la Europa League ante el Sevilla y el punto en el que, a su juicio, el United dejó de parecerse al mismo conjunto.
Fernandes, Weghorst y el entorno que les rodeaba
Ten Hag se muestra especialmente contundente con Bruno Fernandes, al que, según explica, le dio libertad dentro del plan de juego. También sostiene que el brazalete fue "bueno para el equipo" y "para él" también, al tiempo que describe a Fernandes como un futbolista con "una gran lectura del juego" que "siempre da lo mejor de sí".
Wout Weghorst recibe un elogio igual de cálido. Ten Hag dijo: "Wout lo hizo bien para nosotros; lo que sacó de su carrera es increíble" y lo relacionó con la forma en que rindió Marcus Rashford en ese tramo. La idea no es que el United se construyera alrededor de un solo futbolista, sino que el entrenador valoró claramente el equilibrio que esos nombres le aportaban.
Eso encaja con su visión más amplia del conjunto. "En nuestro buen día podíamos igualar a los mejores equipos de la liga, incluso del mundo, diría yo. En el peor día, nos hundíamos por debajo del suelo", afirmó, antes de añadir que la derrota ante el Liverpool llegó justo después del título de la Copa de la Liga y que el United estaba "quizá... demasiado confiado".
Twente, la explosión de 2000 y una entrevista más amplia
La entrevista también se aleja bastante del United. Ten Hag está de vuelta en Twente y el ambiente es relajado, pero dedica tiempo a la explosión del depósito de fuegos artificiales de 2000 que causó la muerte de 23 personas, entre ellas cuatro bomberos, dejó 950 heridos y destruyó 400 viviendas. Dijo: "La directiva del club estaba enfadada conmigo, pero ellos habían tomado la decisión de jugar", y añadió: "Ahora todos están de acuerdo: no se puede jugar al fútbol cuando tu ciudad está ardiendo".
Ese pasado le da a la conversación un filo que no suelen tener la mayoría de entrevistas futbolísticas. También explica por qué su manera de hablar de liderazgo suena más vivida que ensayada. En lo referente al United, lo más importante sigue siendo su insistencia en que la volatilidad fue real, no imaginada. El conjunto podía tumbar a los mejores y desmoronarse en el siguiente partido.
El equipo de aquella etapa todavía dejó momentos que Ten Hag recuerda con nitidez, incluido el triunfo remontando al Barcelona en casa. También tuvo noches como la de Sevilla, que dejaron claro lo rápido que todo podía torcerse. Esa es la versión de su etapa en el United que quiere que se recuerde por encima de todo, y termina con la misma verdad básica con la que empezó, la inconsistencia lo definió.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →



