Tottenham sigue metido en la pelea por evitar el descenso tras la derrota del martes por la noche ante el Chelsea, y Jamie Redknapp aprovechó el momento para ir mucho más allá de un simple resultado. Su mensaje fue cristalino: los Spurs se han convertido en un "brillante negocio del entretenimiento" antes que en un club de fútbol serio, y si terminan bajando, dice que los de arriba tendrán que asumir ese fracaso.

Por qué Redknapp cargó contra el club y no solo contra el resultado

La crítica de Redknapp apuntó tanto a la estructura que rodea al conjunto como a lo que se ve sobre el césped. Aseguró que el Tottenham tiene una afición increíble, un estadio magnífico y una ciudad deportiva espectacular, pero que nada de eso vale si el club no cuenta con jugadores a la altura. Añadió que él jugó allí, estuvo en el vestuario y sintió que faltaba ambición —y afirmó que eso no ha cambiado.

Fue todavía más duro al hablar del descenso. "Si descienden, no será más que lo que merecen", dijo Redknapp, antes de añadir: "No está bien culpar a Thomas Frank, no está bien culpar a Igor Tudor; a quienes hay que mirar es a los que los contrataron, porque no han dado con la tecla". Las referencias técnicas del material original no encajan del todo con los datos del equipo que se manejan aquí, así que el fondo del asunto es el que manda: está señalando a los responsables de tomar decisiones, no solo al banquillo.

Ese diagnóstico se entiende perfectamente visto desde la posición del Tottenham. Son 17º en la Premier League con 38 puntos en 36 jornadas, solo 18 por delante del West Ham. Sus últimos cinco resultados ligueros son DWWDL, algo mejor que un derrumbe, pero insuficiente para abrir brecha.

Cómo queda ahora la última jornada

La derrota ante el Chelsea lleva la batalla por la permanencia a la última jornada. El Tottenham recibe al Everton el domingo, mientras que el West Ham juega en casa ante el Leeds al mismo tiempo. Además, los Spurs ya vencieron al Everton por 3-0 en el partido de ida de la liga esta temporada, lo que al menos les deja una referencia útil de cara al desenlace.

Sobre el papel, la última fecha es manejable. En la práctica, el Tottenham ha pasado demasiadas fases del curso poniéndose en demasiados aprietos, y la crítica de Redknapp cala porque el club sigue dando la sensación de estar luchando contra las consecuencias de errores repetidos. Si cumplen el objetivo y se salvan, el debate sobre los estándares no desaparece. Si no lo hacen, la historia no será amable con quienes levantaron este desastre.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →