Everton arrancó su estreno en la Premier League con un triunfo por 2-0 ante el Crystal Palace en el Hill Dickinson Stadium, y las notas colocan a Kiernan Dewsbury-Hall en el centro de todo. Su 9/10 marcó el camino, mientras que Harrison Armstrong e Iliman Ndiaye firmaron un 8/10 cada uno en un encuentro decidido por momentos clave más que por el dominio.
Dewsbury-Hall marcó el tono
El primer gol llegó en el minuto 42, y la jugada nació del trabajo de Armstrong para encontrar a Dewsbury-Hall. El centrocampista explotó al final de la primera parte, puso un balón en bandeja a Thierno Barry y después remató la faena él mismo con un disparo cruzado.
Hay que decir que el 9/10 parece justo. Dewsbury-Hall no solo abrió el marcador para el Everton, sino que siguió empujando y mandando señales durante todo el partido, justo el tipo de influencia que buscan los técnicos en la jornada inaugural.
Pickford y los momentos clave del Everton
Antes de que el Everton se asentara, Jordan Pickford mantuvo el empate con una intervención temprana de mucho mérito. Desvió el remate de Eddie Nketiah al poste izquierdo, y Jean-Philippe Mateta terminó golpeando también la misma madera.
El papel de Ndiaye también pesó cuando el Everton empezó a instalarse en zonas más peligrosas. Sirvió desde la derecha el centro colgado para el remate de Barry en el minuto 53, y esa asistencia completó una actuación acorde con su 8/10.
David Moyes estará satisfecho con la mezcla de pegada y resistencia, sobre todo por parte de Armstrong. El centrocampista de la cantera justificó su 8/10 por la recuperación de balón y por el centro que abrió la puerta al gol de Dewsbury-Hall. El Everton no necesitó largos tramos de dominio para tumbar al Palace, solo las intervenciones correctas en el momento preciso.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →




