"No creo que sea el momento de marcharse, y todavía lo necesitamos". Así se ha pronunciado Ayegbeni Yakubu, exastro del Everton, sobre los rumores de traspaso que rodean a Iliman Ndiaye este verano. El Manchester United, el Arsenal y el Manchester City están todos interesados en el extremo-centrocampista, pero el mensaje de Yakubu —fundamentado en la observación táctica y las prioridades de reconstrucción del Everton— es firme: que se quede.
El argumento para retener a Ndiaye se apoya en dos pilares. Primero, su capacidad táctica excepcional. Yakubu, basándose en sus propios años en el Everton, lo compara directamente con Steven Pienaar: "Juega exactamente como otro Steven Pienaar. Me encantaría jugar junto a él en el mismo equipo porque tiene esa visión, sabe cómo regatear y cómo pasar el balón hacia adelante". Esa combinación de versatilidad ofensiva y amplitud creativa —la capacidad del extremo para regatear y la del centrocampista para crear— es difícil de encontrar. En una Premier League donde los equipos de élite buscan ese perfil, perderlo menguaría la flexibilidad táctica del Everton en el preciso momento en que el club se reconstruye.
El Mundial inconsistente y la reconstrucción azul
El paso de Ndiaye con Senegal en el Mundial dejó un panorama desigual. Ante Iraq en la fase de grupos, fue dominante: una valoración de 8,2 en 38 minutos, un remate cerrado desde fuera del área con la derecha y una asistencia. Ante Bélgica, en fase eliminatoria, apenas participó 16 minutos con una valoración de 6,7. Senegal cedió una ventaja de 2-0, encajando goles de Romelu Lukaku en el 86 y Youri Tielemans en el 89, cayendo finalmente por penalti de Tielemans en la prórroga.
En sus tres apariciones, Ndiaye sumó 1 gol y 2 asistencias en 127 minutos, con una valoración media de 7,17. La volatilidad es real. Pero también lo es la creatividad. Dos asistencias, a pesar del poco juego en el torneo, demuestran que ante los mejores rivales, Ndiaye halla espacios y acierta.
El coste para el Everton fue real: Ndiaye se perdió seis partidos de Premier League durante la ventana del torneo. El Everton terminó 13º con 49 puntos y un balance de tres derrotas y dos empates en sus últimos cinco encuentros. Ndiaye no es el único responsable de ese deterioro, pero sí es un destello de calidad en un equipo que necesita continuidad, no cambios radicales.
David Moyes, su técnico, lo deja claro: "Es la última persona que consideraría vender". Esa firmeza refleja más que sentimiento. Con contrato hasta 2029 y un propietario en The Friedkin Group —con recursos económicos sustanciales— el Everton no está bajo presión para vender. La ambición de Friedkin es un fútbol europeo sostenido; Ndiaye es uno de los pocos activos de nivel que el club ya tiene en plantilla. El Manchester United es tercero con 71 puntos, el Arsenal lidera con 85, y el Manchester City es segundo con 78. Todos están mejor clasificados que el Everton, y todos buscan a Ndiaye. Pero la mejor clasificación no obliga al club azul a desprenderse de su joya.
La incógnita real
La tensión es genuina. Las élites lo quieren porque, incluso con un Mundial desigual, su talento brilla. Yakubu quiere que se quede porque ese talento es precisamente lo que el Everton no puede permitirse perder en su reconstrucción. Que el propio Ndiaye —después de probar el interés de la élite y posiblemente albergando ambiciones de Champions— esté de acuerdo con uno u otro argumento permanece genuinamente abierto.
El argumento de Yakubu, fundamentado en la necesidad estructural del Everton y la singularidad táctica de Ndiaye, tiene el peso suficiente como para no poder descartarlo con la mera especulación estival. Si Ndiaye se queda, se convierte en piedra angular del proyecto europeo de Friedkin. Si se marcha, el Everton pierde a un jugador cuya combinación de regate y visión de juego es prácticamente irreemplazable en el mercado de traspasos, a ningún precio.
Preguntas frecuentes
¿Debe marcharse Iliman Ndiaye del Everton este verano?
Ayegbeni Yakubu asegura que debe quedarse. La capacidad de regate y visión de juego de Ndiaye son raras y centrales en la reconstrucción del Everton. El técnico David Moyes lo llamó 'la última persona que consideraría vender'. Pero el Manchester United, Arsenal y Manchester City están todos interesados, y las ambiciones de Ndiaye en Champions siguen siendo inciertas.
¿Cómo fue el rendimiento de Iliman Ndiaye en el Mundial?
Resultados dispares. Ante Iraq fue dominante con una valoración de 8,2, 1 gol y 1 asistencia en 38 minutos. Ante Bélgica apenas jugó 16 minutos con una valoración de 6,7. En total, en tres apariciones del Mundial acumuló 1 gol y 2 asistencias en 127 minutos.
¿Por qué están interesados los grandes en Iliman Ndiaye?
Su combinación de habilidades es rara: capacidad de regate unida a visión de juego creativa. Produjo 2 asistencias en un breve paso por el torneo mundial. Ayegbeni Yakubu lo compara con Steven Pienaar, un jugador que prosperó en el Everton. Esa combinación es difícil de encontrar en la Premier League.
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