El último partido de Arsenal en la Premier League de la temporada terminó 2-1 en Selhurst Park, y las notas dicen lo mismo que el marcador: el once rotado hizo lo suficiente, pero hubo algunos nombres que sobresalieron con mucha más fuerza que el resto. Noni Madueke fue el atacante más incisivo, Gabriel Jesus encontró el momento decisivo y Martín Zubimendi pasó una tarde complicada en un rol desconocido como lateral derecho.
Madueke y Jesus llevaron la pegada arriba
Madueke fue el titular del Arsenal mejor valorado, con un 7,7, y los números respaldan lo que se vio sobre el césped. Arrancó con mucha chispa y después marcó el segundo gol del Arsenal a los tres minutos de la segunda parte, tras un cabezazo de Kai Havertz a la salida de un córner cobrado. Matt Verri lo definió como “really sharp” y señaló que su centro para Jesus merecía acabar en asistencia antes de que él mismo encontrara el gol.
Jesus cerró la noche con un 7,2 y su actuación tuvo luces y sombras en los compases iniciales. Perdió tres ocasiones claras, una de ellas al poste, pero aun así firmó el 1-0 en el minuto 42 con Gabriel Martinelli sirviéndole el pase. Es un resumen bastante justo de su partido: irregular por momentos, útil cuando había que golpear. No estuvo impecable, pero sí le dio a Arsenal el tanto que abrió el encuentro de par en par.
Martinelli también acabó con un 7,2, y su peso se notó tanto en la jugada del primer gol como en la ocasión que generó para Havertz tras el descanso. Su pase perfecto al espacio dejó a Jesus solo, y después su carrera eléctrica provocó otra ocasión clarísima. Para un once con varias rotaciones, fueron precisamente esos futbolistas los que hicieron que el partido pareciera controlado y no simplemente contenido.
Por qué la tarde de Zubimendi importa antes de París
La actuación menos convincente llegó de la mano de Zubimendi, cuyo 6,6 refleja lo incómodo que resultó el experimento. Mikel Arteta lo utilizó como lateral derecho en un 4-2-3-1, y el informe de Matt Verri fue contundente: flojo con balón, demasiado precipitado en los duelos y luego demasiado pasivo cuando Yéremy Pino tuvo tiempo para centrar en el gol de Jean-Philippe Mateta.
Es la crítica más dura de las notas y cuesta llevarle la contraria. Zubimendi estaba ocupando un puesto ajeno, no el suyo habitual, pero aun así el encaje se vio tan forzado que el análisis deja un mensaje muy claro para Arteta.
También hubo dramatismo al final en el otro área. Mateta hizo el gol del honor del Palace en el minuto 89, antes de que el empate de Pino en el tiempo añadido fuera anulado por fuera de juego. Crystal Palace ya estaba batido y Arsenal había asegurado el título días antes, así que la noche iba de rotaciones y de chispa individual, no de otra cosa. El once profundamente cambiado ganó igualmente, pero las notas dejan claro que Madueke y Jesus fueron los grandes destacados, mientras que la prueba de Zubimendi como lateral derecho fue la pieza que el Arsenal no querrá repetir.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →



