Bayern Múnich no tuvo penalti ante Paris Saint Germain porque la norma de mano no castiga a un jugador cuando es golpeado por un balón jugado por un compañero. En esta ocasión, Vitinha despejó el balón hacia arriba y éste impactó en el brazo extendido de João Neves. El colegiado de VAR, Marco Di Bello, italiano de 44 años, acertó al no recomendar revisión en el terreno de juego.

Por qué la mano no fue penalti

La redacción de la IFAB es clarísima. No existe infracción por mano cuando un jugador es golpeado en la mano o el brazo por un balón jugado por un compañero, salvo que entre directamente en la portería rival o que el propio jugador marque inmediatamente después. De ahí que las protestas del Bayern se quedaran en nada.

La reacción de la retransmisión fue la misma que la decisión arbitral. Football on TNT Sports publicó: "No penalty for Bayern Munich ❌" mientras CBS Sports Golazo describió "TWO huge handball shouts from Bayern Munich ✋ The referee gives neither ❌".

La parte más discutida es el contexto del encuentro en torno a la acción. Una fuente situó a Bayern München 6-4 por detrás en el global, mientras que otra cuenta afirmó que Paris Saint Germain había ganado la ida 5-4 en París. En cualquier caso, el criterio reglamentario no cambia, y la no señalización encaja de lleno con la excepción de la IFAB.

El contexto general también pesa. El Bayern llegaba con solo una victoria en sus últimos 5 partidos, mientras que el Paris había ganado 3 de sus 5 encuentros anteriores. Harry Kane seguía firmando 13 goles en Champions en 13 partidos y mantenía una valoración de 7,92 en la Champions League, lo que demuestra que los bávaros llevaban pólvora de sobra incluso antes del momento polémico. Últimos 5 partidos del Bayern D-D-L-W-W. Últimos 5 partidos del PSG D-D-W-W-W. Valoración de Kane en Champions 7,92. Goles de Kane en Champions 13 en 13 partidos.

Qué nos dice la acción sobre la decisión

Esta es una de esas decisiones que en directo parecen mucho más grandes de lo que son una vez se aplica la norma como toca. El brazo de Neves estaba extendido, sí, pero el detalle clave es de dónde venía el balón. No fue una mano deliberada ni una acción de control con el brazo, sino una desviación tras el despeje de un compañero.

Por eso tenía sentido que Di Bello no interviniera. Joao Pinheiro no señaló penalti y Di Bello no tenía motivo para mandar la acción a la pantalla. La protesta de Bayern München es comprensible, pero aquí quien manda es la norma —no la sensación de la grada ni la lectura a ojo.

Si acaso, esto sirve como recordatorio de que no todo brazo levantado termina en penalti. La ley hace una excepción específica cuando el contacto llega tras el toque de un compañero, y éste fue uno de esos casos.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →