La Green Brigade asegura que boicoteará los partidos del Celtic que no sean de la Premiership, en plena escalada de su choque con la dirección del club. El grupo sostiene que la desconexión entre quienes mandan en el Celtic y quienes lo apoyan nunca ha sido tan grande, mientras la entidad ya ha advertido de que podría imponer una prohibición indefinida a cualquiera que se considere implicado en la planificación, facilitación o participación en el incidente.

La respuesta del Celtic a la polémica por la protesta

El Celtic también ha decidido dejar de reconocer al Celtic Fans Collective como órgano representativo. Es un paso de calado, porque el colectivo es una coalición de grupos de aficionados que incluye a la Green Brigade.

El grupo también ha cargado contra Dermot Desmond, al afirmar: "Bajo la influencia de Dermot Desmond, una nube oscura se cierne sobre nuestro club y crea un entorno cada vez más insostenible." Además, describió el último comunicado del club como "otro ataque a los aficionados" y aseguró que reflejaba "un desprecio absoluto" hacia el grupo.

Una brecha ya más grande que un partido

Todo esto sucede mientras el rendimiento doméstico del Celtic sigue siendo sólido, con 18 puntos en sus primeros 7 partidos de la Premiership y el liderato de la clasificación. Sus últimos cinco resultados dejan 3 victorias y 2 derrotas, y su última comparecencia en la Europa League terminó con 1 gol a favor y 3 en contra.

Sin embargo, aquí no manda la tabla. Lo que pesa es la forma en que una disputa con la grada se ha hecho pública, directa y mucho más difícil de suavizar para cualquiera de las dos partes. El Celtic ya tiene que lidiar con la amenaza de boicot, con un órgano representativo al que no reconoce y con una fractura que amenaza con extenderse también a sus partidos fuera de la liga.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →