Liam Scales marcó el único gol de la tarde en el minuto 26 y Celtic lo aprovechó para tumbar a Kilmarnock 1-0 y recuperar su ventaja de cuatro puntos al frente de la Scottish Premiership. Fue una victoria construida sobre un único remate certero y muchísimo desperdicio delante de la portería. Benjamin Nygren falló después un penalti en la segunda parte y la sequía goleadora de Kasper Høgh se estiró hasta 16 partidos.

El remate de Scales y las ocasiones perdonadas por Celtic

El momento decisivo llegó cuando Scales enganchó de volea el centro de Camilo Duran y lo mandó a la escuadra en el minuto 26. Fue el tipo de gol que puede cerrar un partido sin contar toda la historia, porque Celtic tuvo ocasiones de sobra para dejar el marcador mucho más cómodo y no lo hizo.

El penalti fallado por Nygren en el minuto 75 pesó todavía más porque Aaron Tshibola había sido castigado por mano. Nygren suma 6 goles ligueros esta temporada, así que la responsabilidad cayó sobre un futbolista que suele dar bastante más de sí. Sin embargo, Celtic acabó defendiendo una renta mínima mientras el choque siguió vivo hasta el tramo final.

La presión que Kilmarnock nunca dejó de ejercer

Kilmarnock no se rindió en ningún momento. Sam Johnstone desvió el primer intento de Tom Lowery y después volvió a frustrarlo poco después, y eso mantuvo a Celtic en tensión mucho después del 1-0. El arreón final estuvo a punto de traer también el empate, cuando Ieuan Owen se quedó a centímetros de empujar el centro raso de Erik Ring en el tiempo añadido.

La derrota deja a Kilmarnock 12º con 9 puntos en 12 partidos, así que la ocasión desperdiciada al final no hace más que agrandar la sensación de que su margen de error es mínimo. Celtic, en cambio, suma 28 puntos y un diferencial de +17 goles, lo que sigue presentándolos como el conjunto con mucho más control sobre la pelea por el título. Scales también ha puesto su granito de arena en esa regularidad, con 11 apariciones en la Premiership y una valoración de 7,42 en la liga que respaldan la impresión de que su tanto no fue ninguna casualidad.

El partido se recordará tanto por las ocasiones falladas como por el remate, pero la clasificación habla claro. Celtic conserva su colchón de cuatro puntos y lo hizo en una jornada en la que un gol de un defensa y un penalti fallado marcaron toda la diferencia.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →