"Hace pensar si las autoridades a nivel europeo y mundial tienen algo contra nosotros", afirmó el primer ministro Andy Burnham cuestionando la gestión de FIFA y UEFA sobre la asignación de sedes mundialistas.

Su denuncia encuentra respaldo en datos contundentes. En 2010, la candidatura de Inglaterra para albergar el Mundial de 2018 recibió apenas 2 votos de los 22 miembros del comité ejecutivo de FIFA. Ese resultado sorprendió al fútbol inglés. La votación marcó el comienzo de una sequía de 60 años. El país fue anfitrión por última vez en 1966.

Burnham enmarcó la exclusión en términos del lugar de Inglaterra en la historia del fútbol. "La nación que inventó el juego, vosotros lo sabéis, pensaríais que habría merecido un poco más de consideración", señaló, apuntando al papel fundamental de Inglaterra en la propagación global del deporte.

El argumento competitivo de Inglaterra

La crítica sobre la sede cobra aún más fuerza cuando se consideran los resultados recientes. Inglaterra ha ganado 4 de sus últimos 5 encuentros, incluyendo una demoledora victoria de 6-4 contra Francia junto a triunfos sobre México, Congo y Panamá. Ese balance sitúa al equipo entre los más competitivos del torneo.

El resultado ante Francia por sí solo demuestra la capacidad de Inglaterra a nivel élite. Un marcador de 6-4 se sitúa entre las goleadas más abultadas del certamen. Incluso en su única derrota reciente, un 1-2 ante Argentina, el conjunto inglés compitió de tú a tú contra uno de los equipos más fuertes del planeta.

La acusación de Burnham se extiende más allá de la asignación de sedes hacia la estructura de gobernanza de FIFA. "Seamos sinceros, hay prácticas dentro del fútbol que no han propiciado decisiones equitativas", afirmó, aludiendo a los recientes escándalos bajo la presidencia de Gianni Infantino. Su frustrado intento de privatizar participaciones en el Mundial provocó un rechazo generalizado, acrecentando las dudas sobre si FIFA está capacitada para asignar sedes de forma justa.

La brecha de género en las sedes subraya la inconsistencia flagrante. Mientras Inglaterra permanece excluida de la competición masculina, el Reino Unido tiene confirmado albergar el Mundial femenino en 2035. Las críticas de Burnham destacan implícitamente esta disparidad, sugiriendo que la asignación de sedes no sigue criterio alguno consistente.

Sobre la dirección de Infantino, Burnham fue implacable. "No creo que sea el hombre idóneo para llevar el fútbol adelante en la escena mundial", afirmó.

Una sequía de 60 años sin Mundial masculino desde 1966 deja a Inglaterra aislada entre las grandes potencias del fútbol. El resultado de apenas 2 votos en 2010 fue humillante por cualquier medida. Que en los 16 años transcurridos no haya surgido ninguna oportunidad para que Inglaterra sea anfitriona del torneo planetario plantea preguntas legítimas sobre los procesos de toma de decisiones en FIFA y sobre si las denuncias de Burnham tienen fundamento real.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo fue la última vez que Inglaterra albergó el Mundial?

La última vez que Inglaterra fue anfitriona del Mundial fue en 1966, cuando el país ganó el torneo. Desde entonces han transcurrido 60 años sin que el conjunto inglés vuelva a ser sede del campeonato mundial.

¿Cuántos votos recibió la candidatura de Inglaterra en 2010?

La candidatura inglesa para albergar el Mundial de 2018 recibió apenas 2 votos del comité ejecutivo de FIFA compuesto por 22 miembros, un resultado que sorprendió profundamente al fútbol inglés.

¿Qué critica Burnham sobre Gianni Infantino?

Burnham considera que Infantino no es el hombre idóneo para liderar el fútbol en la escena mundial, aludiendo a los recientes escándalos bajo su presidencia y a su frustrado intento de privatizar participaciones en el Mundial.

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