Las celebraciones del título del Arsenal estaban hechas para las redes sociales, sí, pero también llevaban un mensaje clarísimo. Bukayo Saka, Myles Lewis-Skelly y Declan Rice se agarraron al viejo insulto de los "bottlers" después de que se confirmara al Arsenal como campeón, y las imágenes de la noche hicieron el resto.
Había jugadores en el Emirates a las 5am del miércoles por la mañana. Martin Ødegaard fue incluso fotografiado bebiendo de una botella de agua del Arsenal a las 3am, lo que da una idea de lo larga que fue la noche.
Cómo la celebración se convirtió en el mensaje
Lewis-Skelly soltó la frase que más se recordará de la noche. "Nos llamaron bottlers, pero ahora tenemos la botella en nuestras manos", confesó a skysports.com. Saka fue todavía más directo: "Nos llamaron bottlers. ¡Y ahora somos nosotros los que tenemos la botella!"
Esa es la lectura más clara de por qué esta celebración se hizo tan viral. No fue solo una fiesta por el título, fue una respuesta deliberada a la crítica que había caído sobre el Arsenal durante el tramo final. Rice añadió otra capa con su propia frase, "Os lo dije a todos... se acabó", que encajaba con el ambiente de un vestuario que quería que la broma rebotara sobre Manchester City.
Todavía existe cierto debate sobre cómo enmarcar la historia. Parte de la cobertura la presenta como una respuesta directa a la etiqueta de los "bottlers", mientras que otros informadores lo tratan como una simple celebración por el título. Las pruebas que salen de los propios jugadores apuntan mucho más a lo primero que a lo segundo, porque los pies de foto y las citas iban de lleno al insulto.
Por qué los 22 años pesaban en el ambiente
La celebración tuvo un peso extra porque este era el primer título de Premier League del Arsenal en 22 años. [Arsene Wenger] lo dijo sin rodeos en su mensaje al vestuario: "Lo habéis logrado. Los campeones siguen cuando otros se detienen. Este es vuestro momento. Ahora, seguid y disfrutad cada instante."
La historia importa aquí porque da sentido a la liberación de la fiesta. El Arsenal había terminado segundo en tres temporadas consecutivas antes de dar el golpe definitivo, así que la reacción no fue solo por una noche fuera del estadio. Fue el final de una espera larguísima, y los jugadores no tenían ninguna intención de esconderlo.
Los números de la temporada respaldan la idea de fondo. Arsenal terminó primero en la Premier League con 82 puntos en 37 partidos. Declan Rice jugó 36 partidos de liga, Bukayo Saka firmó 7 goles y 5 asistencias en 31 encuentros, y Martin Ødegaard añadió 6 asistencias en 24 partidos. Ahí está la base de todo el ruido.
La celebración será recordada por los chistes con la botella, por las escenas de las 5am en el Emirates y por la forma en que los jugadores usaron ambas cosas para responder a sus críticos. La clasificación ya está cerrada, y el siguiente debate es simple: hasta dónde está dispuesto a llevar el Arsenal ese desparpajo cuando vuelva a arrancar la próxima temporada.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →


