El empate 1-1 de Chelsea en Anfield ante Liverpool fue noticia menos por el resultado que por la forma en que se colocó el conjunto londinense. Enzo Fernández actuó como un extremo izquierdo auxiliar en un 3-4-3, con Marc Cucurella aportando prácticamente toda la amplitud en ese lado —casi toda la banda, de hecho—. Cole Palmer creyó haber puesto por delante a Chelsea, pero su tanto fue anulado por fuera de juego en la jugada previa.
Por qué importó el costado izquierdo
El cambio de dibujo es la clave. Dom Smith, del Standard, describió la solución de McFarlane como un 3-4-3 con Fernández abierto a la izquierda y Cucurella encargándose de la amplitud, y esa es la lectura más clara de por qué Chelsea ofreció una imagen distinta aquí. No fue un simple desborde posicional. Colocó a Fernández en un carril más avanzado sin exigirle que fuera la principal fuente de amplitud.
Y eso importa, porque Chelsea ha necesitado a menudo que otro jugador sostuviera la línea en ese sector. Con Cucurella estirando el terreno de juego, Fernández pudo atacar el área o llegar a la media punta con mucha más libertad. El empate encaja también con ese guion. Ryan Gravenberch adelantó a Liverpool en el minuto 6, y Fernández estableció el 1-1 en el 35'.
Ahora bien... el golpe temprano sigue pesando. Fue la novena vez que Chelsea encajó en los primeros 10 minutos de un partido de Premier League esta temporada, con solo Burnley habiendo concedido más. Pero la gran conclusión de Anfield fue la estructura ofensiva, no el ya conocido temblor defensivo.
Fernández sigue produciendo en el esquema de McFarlane
El gol de Fernández también prolongó una racha muy productiva bajo McFarlane. Dom Smith señaló que, sumando sus dos etapas al mando, Fernández ha visto puerta en 3 de sus 5 partidos. Es el tipo de rendimiento que Chelsea lleva tiempo tratando de sacar de él, y el rol que ocupó en Anfield parece diseñado precisamente para mantener esa dinámica.
Los números lo respaldan. Fernández lleva 3 goles en sus últimos 5 partidos con McFarlane, y suma 9 goles en 34 apariciones en Premier League esta temporada. No son solo cifras limpias para un centrocampista; son la prueba de que Chelsea puede haber encontrado una vía mucho más directa para meter a su mejor centrocampista ofensivo en posiciones de remate.
La idea de fondo es clara: el empate puede leerse como una prueba táctica que salió bien. Chelsea no se marchó con la victoria, pero el ajuste en la banda izquierda, el papel de Fernández y la misión de Cucurella sosteniendo la amplitud apuntaron todos en la misma dirección. Si McFarlane sigue apostando por ello, esto pinta más a un plan ofensivo útil que a un retoque pasajero.
La gran pregunta ahora es si Chelsea mantendrá esta fórmula en su próximo partido de liga, porque lo visto en Anfield deja claro que el dibujo merece otra oportunidad.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →



