El regreso tardío de Cristian Romero a Inglaterra no ha apagado el ruido alrededor del capitán del Tottenham. El defensa había estado de baja desde abril por una lesión de rodilla que puso fin a su temporada tras el problema sufrido ante el Sunderland el 12 de abril, voló a Argentina en lugar de acudir al crucial duelo en casa del Tottenham frente al Everton y después regresó a Londres tras la tormenta desatada. Además, los Spurs están cada vez más abiertos a dejarle salir si en el próximo mercado de fichajes se alcanza su valoración.

Por qué la crítica ha sido tan feroz

Glenn Hoddle no se mordió la lengua. En declaraciones a goal.com, soltó: "Yo le llevaría al aeropuerto y le diría que no se molestara en volver. Eso resume su egoísmo. No puede ser capitán y actuar así. Si fuera por su familia o algo parecido, vale, pero si es cierto que ha vuelto para ver un partido de fútbol, entonces que se quede en Argentina y saquen por él todo el dinero posible."

Teddy Sheringham fue igual de contundente. Dijo: "Es el partido más grande de la historia del club. Va a ser un encuentro con muchos nervios y, cuando tu capitán no está, eso no da buen ejemplo a nadie. Eso está mal, eso es una dejadez por parte de quien le deja hacer lo que quiere."

Esos comentarios cayeron con fuerza porque Romero no era un figurante antes de la lesión. Había disputado 23 partidos de Premier League con el Tottenham, y su 7,13 de valoración en la Premier League demuestra que el club perdía a un defensa de verdad, no solo a una banda de capitán. En la Champions League también firmó un notable 7,11.

El viaje, de hecho, se ha contado de dos maneras en el breve. Una versión sostiene que fue para seguir con su rehabilitación y asistir a Belgrano v River Plate. Los críticos han empujado la lectura más dura, la de que regresó para ver un partido de fútbol. Sea como fuere, la imagen era pésima para un capitán ausente en un compromiso clave en casa.

Qué significa esto para el futuro de Romero

La parte deportiva de esta historia no va separada de la parte de futuro. Un jugador que lleva fuera desde abril, ha generado semejante reacción y ahora está de vuelta en Inglaterra sigue estando en el escaparate del mercado porque los Spurs están abiertos a una venta si alguien alcanza su precio. Atlético de Madrid sigue atento, pero el breve no afirma que exista ya una oferta ni que se haya acordado una cifra.

Hay además un detalle práctico. El regreso de Romero a Londres no garantiza que vaya a tener minutos frente al Everton, y las fuentes dejan claro que no había certeza sobre su presencia en el Tottenham Hotspur Stadium. Ese matiz importa porque su situación ya ha pasado de la simple gestión de la rehabilitación.

Para Tottenham, el problema no es solo una mala decisión. Es que la capitanía, la lesión, el viaje y la posible venta están ya metidos en la misma historia. Si los Spurs hacen caja este verano, el debate sobre el liderazgo formará parte del porqué.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 8 medios. Cómo trabajamos →