Javier Aguirre ha dejado el cargo de seleccionador de México tras la derrota por 2-0 ante Inglaterra en los octavos de final del Mundial el domingo por la noche, y Rafa Márquez ha asumido el mando de inmediato. La velocidad del relevo da sensación de brusquedad, pero la sucesión ya estaba encarrilada. El contrato de Aguirre expiraba al término del torneo de este verano y Márquez ya había sido preparado antes de la salida.
Aguirre regresó para una tercera etapa en 2024 y se marcha con 21 victorias en 34 partidos. Es un balance respetable, aunque el desenlace haya sido plano.
La salida de Aguirre tras el golpe de Inglaterra
La realidad es sencilla: el 2-0 de Inglaterra puso fin al Mundial de México y también a la última etapa de Aguirre al frente del banquillo. En declaraciones a talksport.com, el técnico explicó: "Me habría gustado despedirme de mi gente con una victoria. Eso duele. Lo intentamos. Los jugadores necesitan irse con la cabeza alta. Hoy no pudo ser. No supimos aprovecharlo, pero quiero darles las gracias a todos. Me voy con muchísimo orgullo. Estos jugadores me hicieron muy feliz. Recuperamos el sentido de pertenencia y la identidad de este equipo."
Esa frase encaja con el balance que deja. Ganar 21 de 34 partidos no es la tarjeta de visita de un entrenador que haya perdido el vestuario o haya dejado pasar el cargo de largo. México compitió con Aguirre, pero los torneos a eliminación directa suelen zanjar estas decisiones con rapidez, sobre todo cuando el contrato ya está a punto de terminar.
Algunas informaciones presentaron la marcha como una dimisión inmediata tras la eliminación, mientras que otras la retrataron más como el instante en el que un cambio esperado saltó por fin a la vista. En la práctica, ambas lecturas conducen a la misma foto: Aguirre ya es historia y el relevo se produjo sin demora.
Márquez ya era el siguiente hombre
El dato clave es que México no andaba a la deriva. Rafa Márquez ya había formado parte del cuerpo técnico de Aguirre este verano y había sido anunciado como nuevo seleccionador en abril, antes del torneo. Era una remodelación, sí, pero no a ciegas.
Márquez lo dejó claro en sus declaraciones a SI.com: "Antes que nada, quiero expresar mi profunda gratitud a Javier [Aguirre]. Me dio su confianza para formar parte de su cuerpo técnico. Ha sido una experiencia de aprendizaje, que además era el objetivo previsto. Ahora comienza el siguiente capítulo de nuestro proyecto a largo plazo."
Ese lenguaje pesa más que cualquier eslogan oficial. Márquez presenta este relevo como continuidad, y el calendario le da la razón. Aguirre también respaldó la elección, al decir a SI.com: "Lo tuve como jugador y ahora como compañero, está más que capacitado. No tengo más que palabras de agradecimiento para Rafa, estoy a su disposición, siempre estaré cerca para lo que necesite porque es un hombre valioso, mexicano y un gran entrenador, lo va a demostrar, ya lo veréis."
Aun así, el salto de escala existe. Una cosa es trabajar en un cuerpo técnico y otra muy distinta tomar las riendas de la selección nada más terminar un Mundial. Márquez, al menos, llega con un bagaje real en los banquillos del Barcelona Atletic, donde firmó 40 victorias, 21 empates y 21 derrotas en 82 partidos.
Lo que realmente está eligiendo México
La gran decisión de México no pasa solo por cambiar el nombre en la banda. Pasa por apostar por la continuidad en lugar de romper con todo después de un adiós doloroso. Y, seamos sinceros, esa lectura tiene lógica. La tercera etapa de Aguirre fue sólida más que transformadora, y la federación ya había tendido el puente hacia Márquez en vez de esperar a una crisis.
México acababa de imponerse por 2-0 a Ecuador en México vs Ecuador para sellar el pase a la ronda eliminatoria, así que no se trataba de un conjunto llegando a octavos en plena descomposición. La derrota ante Inglaterra terminó forzando la decisión, pero la planificación ya estaba hecha de antemano.
Eso deja a Márquez con el cargo en las manos de inmediato y sin ningún periodo de adaptación al que agarrarse. El Mundial de México ha terminado, el contrato de Aguirre ha llegado en la práctica a su final y la nueva etapa ya ha comenzado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué dejó Javier Aguirre a México tras el partido ante Inglaterra?
Aguirre se apartó después de que México cayera 2-0 ante Inglaterra en los octavos de final del Mundial el domingo por la noche. Su contrato ya estaba cerca de expirar al término del torneo de verano, así que la derrota convirtió el cambio en oficial.
¿Ya estaba Rafa Márquez preparado para sustituir a Javier Aguirre?
Todo apunta a que sí. Márquez ya había trabajado en el cuerpo técnico de Aguirre este verano y había sido anunciado como nuevo seleccionador en abril, antes del torneo. Algunos lo presentaron como un relevo inmediato tras la eliminación, pero parece más una sucesión planificada que una decisión de urgencia.
¿Qué balance dejó Javier Aguirre en su última etapa con México?
México ganó 21 de sus 34 partidos con Aguirre en su tercera etapa, tras volver en 2024. Es un balance suficiente para no hablar de fracaso, aunque el adiós en el Mundial ante Inglaterra lo cerró antes de lo que en México habrían deseado.
¿Qué experiencia como entrenador aporta Rafa Márquez al banquillo de México?
Márquez llega con 82 partidos en el Barcelona Atlètic, con un registro de 40 victorias, 21 empates y 21 derrotas. Además, ya formó parte del cuerpo técnico de Aguirre durante el torneo, así que México gana continuidad sin renunciar al cambio.
Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 7 medios. Cómo trabajamos →




