Antes de que se ponga el balón en juego en San Siro, el derbi ya tiene su marcador en el mercado. AC Milan se dejó 161 millones de euros en el mercado estival y recaudó 90,5 millones en ventas, lo que deja un balance neto de -70,5 millones. Inter gastó 105,5 millones y ingresó 40 millones, así que se queda en -65,5 millones. El desembolso bruto dibuja una imagen muy distinta. El balance final, no tanto.

La factura más alta del Milan

El gran fichaje del Milan fue Gonçalo Ramos, por quien pagó 74 millones de euros a Paris Saint Germain por su inscripción. Esa cifra, por sí sola, explica buena parte del gasto del club en verano y deja claro dónde decidió poner la carne en el asador el conjunto rossonero. Ramos ya ha disputado 9 partidos de Serie A, así que no se trata de una apuesta a largo plazo sobre un futbolista que pudiera llegar más adelante.

El gasto repartido del Inter

Las principales inversiones del Inter incluyeron a Curtis Jones, Djed Spence, la recompra de Aleksandar Stankovic y la llegada de Akanji. El club ha afrontado el mercado de una manera muy distinta a la del Milan, con una mezcla de fichajes definitivos, recompras y cesiones que ha marcado la reconstrucción. Eso deja una cifra menos vistosa en el titular, pero también sitúa al Inter solo 5 millones por detrás del Milan en el balance neto, pese a haber gastado bastante menos en bruto.

Esa es la verdadera lectura del derbi. El Milan ha apostado por un desembolso más fuerte de entrada, mientras que el Inter ha repartido el coste y ha mantenido el daño neto casi a la par. La guerra de mercado está mucho más ajustada de lo que sugieren las cifras brutas, y San Siro vivirá un derbi en el que las cuentas están casi tan igualadas como los propios equipos.

Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →