Ben White se marchó del West Ham con la rodilla derecha inmovilizada tras sufrir una lesión en la rodilla en plena primera parte, y Riccardo Calafiori tuvo que retirarse al descanso. El Arsenal acabó ganando 1-0, sí, pero el reajuste de Mikel Arteta solo funcionó cuando el conjunto ya había sido arrastrado a un repliegue defensivo que, a todas luces, no era el plan.

Cómo se desarrolló el reajuste de Arteta

La noche de White terminó a los 28 minutos, cuando cayó lesionado en un choque con Crysencio Summerville. A partir de ahí, Arteta no tuvo demasiadas opciones. Declan Rice pasó al lateral derecho, Martín Zubimendi entró al campo y, para colmo, Zubimendi fue sustituido antes incluso de que se cumplieran 40 minutos más.

Arteta fue claro sobre el problema de White. "No lo sabemos, pero no tiene buena pinta en absoluto", dijo. White necesitará más pruebas mañana antes de que el Arsenal conozca más detalles. Y es una preocupación seria, porque verle salir del London Stadium con una férula en la rodilla derecha no era precisamente el tipo de imagen que los clubes suelen despachar sin más.

Por qué importa el daño defensivo

Calafiori ya había encadenado su tercer partido consecutivo después de pasar buena parte del curso entre algodones, y fue sustituido al descanso. Arteta explicó: "Tuvimos que hacer otro cambio con Richy". Eso obligó a otro ajuste en un partido que ya se estaba jugando con una zaga improvisada.

La decisión de colocar a Rice de lateral derecho fue una apuesta importante, como apuntó Gary Neville, pero Arteta la defendió. "La de Zubi fue dura, pero sentí de verdad que teníamos que meter a dos centrocampistas ofensivos en ese momento para generar todo ese tipo de problemas y amenaza. Gracias a Dios salió bien", afirmó. Más tarde añadió: "Necesitábamos a dos jugadores en esos espacios, centrocampistas ofensivos de verdad. Fuimos a por ello y nos salió bien".

Y esa es la parte de la noche que el Arsenal sí puede asumir. Leandro Trossard fue el mejor valorado del triunfo con un 7,9, Rice firmó un 7,2 pese a su papel de emergencia y el Arsenal siguió líder con 76 puntos tras 35 partidos. El problema, sin embargo, es mucho más simple que una pizarra táctica: White y Calafiori son ahora mismo serias preocupaciones físicas, y Arteta tiene un dolor de cabeza defensivo más que antes del pitido inicial.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →