El futuro de Martin O'Neill es ahora el gran asunto en Celtic, no si ha hecho méritos suficientes para seguir. Tomó a un conjunto que estaba igualado con Rangers, pero seis puntos por detrás del Hearts cuando regresó para una segunda etapa, y completó la faena con un doblete de Premiership y Scottish Cup. La incertidumbre nace del propio O'Neill, que ha dejado claro que otra temporada completa no es un sí sencillo.

Por qué la decisión sigue abierta

Las propias palabras de O'Neill son el principal motivo por el que todo sigue sin resolverse. Hablando con bbc.co.uk, dijo: "Si la temporada empezara mañana, no podría hacerlo. Pero la temporada no empieza mañana. Empieza rápido, eso sí, y me estoy haciendo mayor. He aprendido mucho en los últimos tres o cuatro meses. Algunas tácticas que vi me dejaron perplejo, pero es bueno para mi edad."

No es el lenguaje de alguien que esté cerrando la puerta, pero tampoco el de un técnico que ya esté planificando la pretemporada. Suena a un hombre que sabe que todavía puede hacer el trabajo, aunque también conoce el peaje que conlleva.

Hay otra frase que también importa, porque devuelve la historia al origen de todo esto. O'Neill contó a dailyrecord.co.uk: "Espero que Dermot, si me hace una oferta, me dé más de 10 minutos, ¡como me dio en octubre!"

La frase golpea porque el arreglo inicial nunca estuvo pensado para acabar así. O'Neill solo iba a estar al mando unas semanas en otoño, pero terminó encadenando dos etapas que cubrieron casi dos tercios de la temporada. Los nombramientos de emergencia son habituales. Los nombramientos de emergencia que acaban firmando un doblete, no tanto.

Qué cambió O'Neill en el Celtic

Los números fríos explican por qué Celtic están tentados de mantenerlo. Su balance en Premiership esta temporada fue 23 partidos jugados, 19 ganados, 2 empatados, 2 perdidos. Celtic acabó primero tras la ronda por el campeonato con 82 puntos.

Ese registro pesa aún más si se compara con el punto de partida. Celtic estaba igualado con Rangers, pero seis puntos por detrás del Hearts cuando O'Neill entró por segunda vez. No heredó el control de la pelea por el título. Tuvo que arrebatárselo al campeonato.

Ahí es donde el debate se vuelve bastante simple, aunque la decisión no lo sea. O'Neill ya ha respondido a la cuestión del rendimiento. Si Celtic está debatiendo el curso que viene, está debatiendo sostenibilidad, no mérito.

Los jugadores lo han dejado claro. Alistair Johnston contó a bbc.co.uk: "Todos aquí sabemos cuánto le apreciamos. Se ha ganado el derecho a tomarse un par de semanas para pensarlo. Tiene energía para ello, puedo verlo regresar con seguridad."

Ese respaldo es poderoso, y probablemente es la manera más justa de encarar la situación. Se ha ganado el derecho a decidir. El club tendría motivos de sobra para pedirle que siga. La gran duda es si quiere volver a asumir la carga diaria a los 74.

Por qué la presión tira en dos direcciones

No falta apoyo para que O'Neill continúe en alguna forma. Callum McGregor dijo a bbc.co.uk: "Martin O'Neill ha sido fantástico y ha estado respaldado por unos miembros del cuerpo técnico increíbles. Estoy seguro de que seguirá implicado de alguna manera. Ha empujado a este equipo y puede disfrutar del verano."

Stephen Kenny fue aún más lejos en bbc.co.uk: "La respuesta es sí. No puedes hacer más de lo que ha hecho. Es un logro excepcional. Si quiere hacerlo, debería quedarse, y no veo por qué no lo mantendrían."

Hay un caso futbolístico claro para esa postura. Volvió la confianza, llegaron los resultados y la temporada terminó con títulos en lugar de con deriva. La descripción de Viljami Sinisalo sobre la confianza y la fe que O'Neill devolvió al grupo encaja con la panorámica general que dibujan los números.

Pero la frase de Scott Brown se acerca más al auténtico problema que todo ese respaldo emocional. Dijo a bbc.co.uk: "Todo depende de si tiene energía. Ha hablado de eso en el pasado, quema muchísima energía. Se está haciendo algo mayor. Depende de Martin lo que haga."

Eso es lo que más se aproxima a la realidad de este momento. O'Neill le ha dado a Celtic exactamente lo que necesitaba, y probablemente más de lo que esperaba cuando Dermot Desmond hizo aquella llamada otoñal. La próxima decisión del club debería partir de la gratitud y de una oferta contundente para que siga vinculado. Pero también debe aceptar que la respuesta final quizá dependa menos de los trofeos y más de si O'Neill cree que puede repetir todo el ciclo cuando arranque la nueva temporada.

Preguntas frecuentes

¿Seguirá Martin O'Neill como entrenador del Celtic tras el doblete?

Todavía no está decidido. O'Neill se ha ganado el derecho a tomar la decisión tras llevar al Celtic a un doblete de Premiership y Scottish Cup, pero él mismo ha admitido: "If the season was to start tomorrow, I couldn't do it." El siguiente paso del club sigue en el aire.

¿Por qué sigue siendo incierto el futuro de Martin O'Neill en el Celtic pese al doblete?

La incertidumbre nace de las propias dudas de O'Neill sobre las exigencias de otra temporada. Ha dicho que no podría empezar de nuevo mañana y ha reconocido que se está haciendo mayor, pese a haber aprendido mucho en los últimos tres o cuatro meses. El problema no son los resultados. Es la energía y las ganas.

¿Cómo rindió el Celtic con Martin O'Neill esta temporada?

De forma sobresaliente. El Celtic ganó 19 de 23 partidos de Premiership con O'Neill, empató 2 y perdió 2, acabó primero con 82 puntos y completó el doblete doméstico. En principio, solo iba a apagar el incendio unas semanas en otoño, pero terminó cubriendo casi dos tercios de la temporada entre dos etapas.

¿Quieren los jugadores del Celtic que Martin O'Neill siga vinculado al club?

Sí, el respaldo es claro. Alistair Johnston dijo que O'Neill se ha "ganado el derecho" a tomarse un tiempo y decidir, mientras que Callum McGregor aseguró que cree que seguirá implicado de alguna manera. En el vestuario hay apoyo evidente, aunque la decisión final todavía no se ha tomado.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →