La final de la FA Cup del Chelsea en Wembley debía ser una celebración limpia, sin ruido ajeno. Pero no: una parte de la afición prepara convertirla en una protesta contra la propiedad de BlueCo, con una marcha pacífica por Wembley Way antes del pitido inicial y un giro de espaldas en el minuto 22.

Por qué Wembley se ha convertido en el objetivo

El minuto 22 tiene una carga simbólica evidente —remite al año en que los actuales dueños tomaron el control en 2022—. El grupo organizador sostiene que será la primera vez que los aficionados protesten contra la propiedad de su club incluso después de alcanzar la final de la FA Cup, lo que deja claro hasta qué punto ha crecido la indignación.

David Cook, organizador de Not A Project CFC, confesó a mirror.co.uk: "Sé que a algunos seguidores les parecerá extraño. Llegas a la final de la FA Cup y eso es una señal de éxito. Pero esto va de cómo se dirige el club. Este es nuestro club, sentimos pasión y apoyamos a nuestro equipo. Queremos recuperarlo."

Fue aún más rotundo al hablar del clima general. "Hemos perdido la fe en la propiedad. Desde los nombramientos de entrenadores, pasando por el maltrato a los canteranos y su tratamiento como activos mientras venden trozos del club a sí mismos, todo esto está mal."

La posición liguera del Chelsea y su momento reciente ayudan a explicar por qué esto ha sentado tan mal. Son novenos en la Premier League, con 49 puntos en 36 partidos, y sus últimos cinco resultados ligueros son DLLLL. En todas las competiciones, el balance de los últimos cinco partidos es de 1W 1D 3L.

El grupo protesta espera que miles respalden la demostración en Wembley. Eso convierte esto en algo mucho más grande que unas cuantas voces enfadadas: es una exhibición visible de descontento en uno de los grandes días del club.

Lo que la final dice del ambiente alrededor del Chelsea

El Chelsea sigue disputando una final de la FA Cup ante el Manchester City, pero el ambiente en torno al club no está, ni mucho menos, a la altura de la ocasión. El City es segundo en la Premier League, con 74 puntos en 35 partidos, y llega con una racha de WDWWW en sus últimos cinco encuentros ligueros, algo que no hace sino subrayar el contraste en Wembley.

Cook también señaló la falta de estabilidad bajo el régimen actual y apuntó: "Necesitas estabilidad. Tuvimos dos grandes entrenadores. Mauricio Pochettino lo hizo bastante bien y luego Enzo Maresca lo hizo muy bien. Pero llegaron a un punto en el que cuestionaron a la propiedad —y se fueron fuera—."

Ahí está el núcleo de la protesta. No va solo de una final ni de una mala racha de resultados, sino de una parte de la grada que ha decidido que Wembley es el lugar adecuado para lanzar el mensaje. Si la marcha reúne a mucha gente y el giro de espaldas en el minuto 22 sale como está previsto, habrá un recordatorio público y demoledor de hasta qué punto se ha roto la relación.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →