Andy Robertson jugará el domingo su 378º y último partido con el Liverpool ante el Brentford, pero la historia de su salida va mucho más allá de la nostalgia. El escocés sostiene que el conjunto red está en plena transición, no en su versión acabada, y no ha intentado adornarlo. Y eso, seamos sinceros, dice bastante del momento del club: la clasificación para la Champions League sigue en el alambre y el Liverpool es quinto en la Premier League con 59 puntos tras 37 partidos.
Por qué Robertson cree que el Liverpool está en transición
La frase más clara de Robertson fue sencilla, pero demoledora. "Creo que, en lo que respecta al club que dejo atrás, no estamos en la etapa de 2017; estamos en la etapa de transición", dijo. También respaldó a los fichajes del pasado verano: "Trajimos a jugadores [el verano pasado] por los que todos nos ilusionamos, y van a tener una carrera increíble en el Liverpool. No tengo ninguna duda. Pero también son jóvenes".
Ahí está el meollo. Robertson no está vendiendo un final gris. Está defendiendo que el Liverpool tiene talento de sobra para salir de un tramo complicado, aunque esta temporada haya sido irregular. Sus cinco últimos resultados ligueros, derrota, empate, derrota, victoria, victoria, son un retrato bastante fiel de esa inestabilidad: LDLWW.
El duelo que marcó la temporada
Robertson también fue directo al hablar del impacto de la muerte de Diogo Jota. Aseguró que nadie podía prepararse para lo que el vestuario tuvo que atravesar y describió el verano como algo para lo que los jugadores no estaban preparados. "No quiero que esto se use como excusa, pero para los chicos ha sido duro", afirmó. "Al fin y al cabo, no dejamos de ser seres humanos".
Y añadió que el partido ante el Bournemouth se volvió emocionalmente difícil a partir del minuto 20 por el efecto que aquello tuvo en la plantilla. Y esa es, precisamente, la forma correcta de contarlo. Robertson no está pidiendo compasión para tapar malos resultados. Está diciendo que el golpe emocional fue real —y que convivió con una temporada que ya había perdido ritmo.
El panorama general en torno a su salida también importa. Robertson llegó desde el Hull City en 2017 por 10 millones de libras y ayudó al Liverpool a conquistar nueve títulos importantes durante su etapa en Anfield, entre ellos dos Premier Leagues y la Champions League. Ha vivido suficientes noches grandes como para distinguir entre sentimiento y sustancia. Esta despedida suena a ambas cosas, sí, pero la sustancia pesa más: cree que el club tiene armas para levantarse y que el vaivén de esta campaña no debe interpretarse como el final de nada.
Si el Liverpool hace los deberes en la última jornada, el argumento de la transición saldrá reforzado. Si no lo hace, la despedida de Robertson, aun así, habrá dejado una lectura útil sobre hacia dónde se dirige el club.
En lo individual, Robertson firma también una hoja de servicios que explica por qué su adiós pesa tanto: suma 23 partidos de Premier League en 2025 y ha ido repartiendo su influencia por todas las competiciones, con 23 league, 7 Champions League, 2 FA Cup, 2 League Cup, 1 Community Shield. En términos de rendimiento, sus promedios de valoración hablan por sí solos: Premier League 6.74, Champions League 7.06, FA Cup 7.4, League Cup 6.8, Community Shield 6.7, con un promedio global de 7.16. No hay mucha discusión posible: ha sido un futbolista de enorme peso.
Preguntas frecuentes
¿Andy Robertson deja el Liverpool porque se ha retirado?
No. Las informaciones apuntan a que Robertson disputará su 378º y último partido con el Liverpool ante el Brentford el domingo, pero no se presenta su marcha como una retirada. Su adiós está ligado a la transición del club, no al final de su carrera.
¿Tiene ya asegurada el Liverpool la clasificación para la Champions League?
No. El Liverpool es quinto en la Premier League con 59 puntos tras 37 partidos, y la clasificación sigue en el aire de cara a la última jornada. El adiós de Robertson llega con esa incertidumbre todavía sobre la mesa.
¿Qué dijo Andy Robertson sobre la muerte de Diogo Jota?
Robertson afirmó que nadie podía prepararse para lo que tuvo que vivir la plantilla tras la muerte de Jota. Describió el verano como duro, recordó que los jugadores son seres humanos y añadió que el partido ante el Bournemouth se volvió emocionalmente complicado a partir del minuto 20 por el impacto en el vestuario.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →




