Tottenham encara su visita al Chelsea con el mismo mensaje que dejó Roberto De Zerbi en sala de prensa: todavía no está a salvo. A los Spurs, en lo estrictamente realista, les basta con un punto en sus dos últimos compromisos para evitar el descenso, pero De Zerbi volvió a poner el foco en el trabajo que aún queda por hacer. El West Ham, 18º clasificado, cayó ante el Newcastle y se quedó a dos puntos del Tottenham, con peor diferencia de goles.

Por qué De Zerbi no quiere aflojar

De Zerbi fue tajante con la situación. "No podemos olvidar cómo era la cosa hace un mes. Todavía no estamos a salvo", dijo. También quiso un rendimiento con control, pero sin perder mordiente: "Mis jugadores tienen que estar preparados para jugar un buen partido. Para hacer un encuentro con coraje, con orgullo, con trabajo sobre el césped e intentar sumar 3 puntos para ganar el partido, pero tenemos que mantener el equilibrio".

Y hace bien. Hay que reconocérselo. El tono es el correcto. El Tottenham está muy cerca, pero la clasificación todavía no ha hecho los deberes por él. Cuando un conjunto es 17º con 38 puntos en 36 partidos, el margen para hablar como si estuviera todo hecho es mínimo. La presión sigue ahí —y De Zerbi la está tratando como tal.

La convocatoria complica la visita al Chelsea

El gran quebradero de cabeza está en la portería. Guglielmo Vicario se sometió a una operación de hernia a finales de marzo, y De Zerbi dejó claro que la decisión no es automática pese a considerarlo su número uno. "No, no es una decisión difícil. Es fácil. Vicario es el número uno, pero tenemos que tener en cuenta la condición física, el momento y todo", explicó. Antonín Kinský ha convertido esa elección en algo real, no en un mero trámite.

Dominic Solanke sigue fuera también. De Zerbi señaló: "Solanke no está bien todavía. No está disponible. Siente algo y no quiero correr el riesgo para este partido. Esperamos que el domingo pueda estar disponible para una parte del encuentro". James Maddison vuelve a asomar, pero con cautela. Disputó sus primeros minutos oficiales en 375 días en el empate 1-1 ante el Leeds, y De Zerbi aseguró que aún no está para jugar 90 minutos.

La lectura más limpia de la rueda de prensa es sencilla. El Tottenham está a un paso de la meta, pero el técnico sigue eligiendo su once con la salvación en mente, no con la sensación de que la parte dura ya ha pasado.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →