El príncipe Guillermo fue fotografiado apretando los puños en el aire antes de celebrar con los jugadores del Aston Villa en el vestuario tras el 4-0 en la semifinal ante el Nottingham Forest. Unai Emery aseguró que el Príncipe de Gales estuvo allí con la plantilla después de sellar el billete para la final de la Europa League, y el doblete de John McGinn terminó de rematar la faena después de que Ollie Watkins igualara el marcador global en el minuto 36.
Lo que dijo Emery sobre la visita de Guillermo
Emery no sonó en absoluto como si lo tratara como una simple anécdota. "Estuvo en el vestuario con los jugadores y conmigo, y por supuesto, él también está muy feliz", declaró el técnico del Aston Villa a bbc.co.uk. Esa es la parte más clara de la historia, porque sitúa a Guillermo dentro de la celebración posterior al partido y no al margen.
Las imágenes importan porque llegaron después de una semifinal que se decantó con rapidez en cuanto Ollie Watkins puso la eliminatoria en tablas en el minuto 36. John McGinn firmó entonces 2 goles, convirtiendo la vuelta en una noche plácida para el Villa y dejando el global en 4-1. Emiliano Buendía también tuvo una influencia capital, con una valoración de 9,5 y un gol más una asistencia, pero el doblete de McGinn es el titular que manda.
La presencia real no cambia el fútbol, y no debería hacerlo. Pero sí subraya hasta dónde ha llevado esta racha al Aston Villa, con las escenas del vestuario a la altura del resultado y no como una foto oportunista puesta encima.
Por qué el resultado importó más allá de la celebración
El Nottingham Forest llevaba 10 partidos sin perder antes de esta derrota, así que el Villa no estaba batiendo a un rival precisamente corto de confianza. Aun así, manejó la vuelta con suficiente control como para convertir una semifinal apretada en un 4-1 en el global, y eso es lo que le metió en la final.
La idea de fondo es sencilla. El Aston Villa hizo primero el trabajo de fútbol y después llegó el cameo real. Si la visita de Guillermo termina siendo la imagen que más recuerde todo el mundo, será porque el doblete de McGinn y el empate de Watkins hicieron que la noche mereciera ser celebrada desde el principio.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →





